El Gobierno exige a los grandes municipios el uso de agua depurada en riego o baldeos

Los 15 consistorios con más de 50.000 habitantes tendrán que planificar actuaciones y ejecutarlas

El Gobierno exige a los grandes municipios  el uso de agua depurada en riego o baldeos

El Gobierno exige a los grandes municipios el uso de agua depurada en riego o baldeos

Minerva Mínguez

Minerva Mínguez

Los grandes municipios valencianos tendrán que elaborar a partir de ahora planes que fomenten la reutilización de aguas para el riego, el baldeo, la limpieza de vehículos o el llenado de fuentes. En un contexto de escasez y sequía por los efectos del calentamiento global, con escenarios ya de restricciones en Cataluña o Andalucía, el Ministerio para la Transición Ecológica reclama a las Administraciones locales que activen la vía del agua regenerada para usos urbanos, en cumplimiento del mandato europeo.

El departamento que dirige Teresa Ribera esgrime que la medida permitirá garantizar los recursos hídricos de mayor calidad para abastecimiento de la población. Especialmente en las zonas costeras, con mayores demandas sobre todo por la actividad turística. El decreto del Gobierno recoge que serán los consistorios mayores de 50.000 habitantes, 15 en la Comunitat Valenciana y 151 en España, los que deberán redactar esa nueva planificación.

La herramienta en sí deberá contener una evaluación de los recursos disponibles, las demandas asociadas y las previsiones futuras. Además, tendrá que enumerar las afecciones sobre las masas de agua así como los riesgos derivados de los impactos del calentamiento global. El documento, que ya ha superado la fase de exposición pública, contempla también la necesidad de trabajar en la reducción de la intrusión salina en los sistemas de saneamiento. Un problema especialmente acusado en todo el litoral.

El ejecutivo central extiende las exigencias a la implantación de controles municipales para frenar la contaminación de la red de alcantarillado, sobre todo para las sustancias prioritarias y emergentes. Los vertidos continúan siendo, hoy por hoy, el gran caballo de batalla en las estaciones depuradoras diseminadas por toda la Comunitat Valenciana.

Los planes de fomento de la reutilización se revisarán y actualizarán cada diez años. Además, se pide a los ayuntamientos una estimación de costes y un cronograma con la ejecución de todas las actuaciones. En cualquier    caso, se remarca que se contará con ayudas del Estado y de la Unión Europea a través de los Planes de Transformación y Resiliencia para el desarrollo o la implantación de instalaciones o equipos para esta economía circular.

El Miteco fija los requisitos de calidad que deberán aplicarse para el uso urbano de las aguas tratadas en las EDAR. Entre las destinaciones se incluyen el riego de jardines privados, huertos particulares o la descarga de aparatos sanitarios.

Uso en campos deportivos

En un segundo nivel se sitúa el agua para estanques ornamentales accesibles al público, el baldeo de las calles o el riego de las zonas urbanas como parques o campos deportivos. En una tercera categoría quedarían los recursos destinados a los sistemas contra incendios o el lavado industrial de vehículos. Por último, aquellos para los estanques no accesibles a la ciudadanía. Para cada uno se fijan las bacterias a tratar.

La valenciana es una de las autonomías punteras en reutilización en uso agrícola. Según la última memoria de gestión de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (Epsar), en 2022 estuvieron en servicio 487 instalaciones de depuración, que trataron un volumen de 483,1 hectómetros cúbicos. De ellos 123,92  fueron reutilizados de manera directa, con un ligero descenso respecto al año anterior. Su destino fue principalmente el riego de agricultura (94,31 %), actividades recreativas (3,40 %), usos urbanos (1,31 %) e industriales (0,99 %).

La situación de los embalses de la cuenca del Júcar, con un 46 % de su capacidad, no es tan acuciante como en otros puntos de España pero cuatro sistemas entraron hace semanas en sequía prolongada y uno ya está en alerta por escasez: Mijares-Plana de Castellón, Palancia-Los Valles, Bajo Túria y Magro. En el Segura el problema es más grave aún , de ahí la imperante necesidad de que llueva esta primavera.