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Saarlouis incluye en su oferta de recortes a los 20.000 empleados de Ford en Alemania y eleva la presión sobre Almussafes

El comité de empresa germano admite que la planta valenciana tiene "ventajas significativas" por sus menores salarios y extiende los sacrificios a toda la plantilla del país

El presidente del comité de empresa de Ford en Saarlouis, Markus Thal (derecha), junto a otros líderes sindicales.

"Nos han dicho con bastante claridad que Valencia (Ford Almussafes) tiene ventajas significativas sobre nuestra planta (Saarlouis), especialmente en términos de coste de personal. Esta es una de las razones por las que nosotros, como comité de empresa general y por unanimidad con todos los comités de empresa de las instalaciones, hemos informado por escrito a la dirección europea (de Ford) de que en Alemania estamos todos juntos para competir por salvar la planta de Saarlouis. Por sí sola no tendría ninguna oportunidad en esta competencia desigual y solo podremos preservar y asegurar los puestos de trabajo a largo plazo trabajando juntos".

Son declaraciones de Martin Hennig, presidente del comité de empresa general de Ford Alemania, incluidas en una carta dirigida a toda la plantilla de la multinacional en el país, unos 20.000 empleados. El documento, al que ha tenido acceso este diario, está fechado el 9 de diciembre de 2021, poco después de que trascendiera la feroz guerra de recortes a la que la marca del óvalo azul lanzaba a Saarlouis y Almussafes para conseguir adjudicaciones de nuevos modelos eléctricos. El movimiento eleva la presión sobre la planta valenciana, al compensar los sueldos más altos (los alemanes cobran un tercio más) con más trabajadores a los que recortárselo, ya que cuadruplica de golpe cualquier recorte que pudiera haber ofrecido la planta del Sarre en solitario, donde trabajan unas 5.000 personas. En Almussafes son algo más de 6.000 los empleos, por lo que Alemania fulmina de un plumazo esta ligera ventaja valenciana.

Trabajadores de Ford Almussafes, el pasado viernes a la salida del turno de mañana de la factoría. | DANIEL TORTAJADA

Saarlouis mantiene el silencio

Precisamente este miércoles, el sindicato del metal de Alemania y los comités de empresa de Ford Saarlouis ofrecieron la primera rueda de prensa desde que el pasado jueves 27 de enero finalizara el plazo para presentar los planes de ajuste que ambos emplazamientos debían entregar a la dirección europea para que esta a su vez los remita a Detroit. La central mundial dictará sentencia como muy tarde el 30 de junio, cinco meses que se prevén muy largos para ambas plantillas. Pero la confidencialidad, que está siendo la protagonista de esta subasta inversa, sigue imperando y nada se ha sabido sobre lo firmado por Saarlouis. Los representantes sociales alemanes sí han criticado la lucha fratricida a la que se ha empujado a ambas fábricas, han defendido que ambas podrían ser viables y han avanzado una "dura lucha" si la compañía no les asigna nuevos modelos eléctricos.

Los sindicatos alemanes también evitan informar sobre su acuerdo con Ford pero avanzan batalla si no reciben carga de trabajo

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Los negociadores y las administraciones públicas de ambos bandos se miran de reojo en todo momento, incluso con los preacuerdos ya entregados a Colonia, y nadie quiere ser el primero en desvelar su oferta por temor a que el otro la supere. "No hemos escuchado nada de lo que se está negociando en Valencia y no podemos mejorarlo si es necesario", alertaba Hennig en la carta. Pero desde entonces de Almussafes han salido más noticias que de Saarlouis y por ese mismo motivo UGT sigue sin airear lo ofrecido a la cúpula europea. Hasta allí solo se desplazó una pequeña delegación ugetista y ni siquiera se ha informado al resto de sindicatos (STM-Intersindical, CC OO y CGT) del preacuerdo alcanzado. "Cuando todo pase, se entenderá", aseguran fuentes del sindicato mayoritario.

La oferta no está en Detroit

Según ha podido saber este diario, la oferta de Almussafes es "muy concreta", algo que no sucede con la alemana. Esa indefinición inquieta a UGT, que entiende que la ambigüedad de Saarlouis podría dar pie a modificar su propuesta si trasciende antes la valenciana. En ese sentido, fuentes muy cercanas al proceso aseguran que los documentos todavía no han cruzado el charco en dirección a Detroit. Según estas fuentes, la dirección europea está cerciorándose de que ambas propuestas de recortes cumplen con la legalidad y que una vez culminado ese "proceso de depuración", las harán llegar a la central mundial.

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