Suscríbete Levante-EMV

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Libertad de expresión fallera

Las Fallas I+E afrontan 2023 con el vigor de haber sido avaladas por los premios sin renunciar a su innata creatividad

Libertad de expresión fallera

Lo que para unos puede ser una figura geométrica, para otros es un mensaje de profundidad. En las Fallas se sublima esa diferencia cuando se planta una Falla Experimental. Que son, sobre todo, libertad. De creación y de expresión como en ninguna otra demarcación en un mundo, el de la creación de fallas, forzosamente sometido a corsés, especialmente la competición y la búsqueda de un premio, que en no pocas ocasiones limita la creatividad de sus autores.

Libertad de expresión fallera

Estos versos libres jamás serán competencia del convencionalismo. Ni siquiera les harán cosquillas. Todo lo contrario: recibirán los desprecios de una parte de la fiesta que los salda con un «Aixó no es una Falla» en arrogante sensación de superioridad. Y al revés: algunos de sus defensores más acérrimos se convertirán en sus peores enemigos, al glorificar estas fallas tan de autor escupiendo sobre las que gozan de la aceptación general.

Libertad de expresión fallera

Lo cierto, afortunadamente, es que la realidad manda. Y ésta dice que las Fallas Innovadoras y Experimentales pueden convivir perfectamente con las tradicionales, aunque no consigan romper la barrera de poco más de una docena.

Libertad de expresión fallera

Y una parte de ellas están agrupadas alrededor de la llamada Federación I+E, que trata de darles la coherencia de una marca común. Para hacer ruta. La Experimentación tenía precedentes puntuales en la historia de la fiesta. La intervención del IVAJ con la convocatoria de un concurso de diseño hace treinta años —plantaron su propia falla hasta mediados de los noventa— fue el camino por el que, una generación después, artistas inquietos (ellos se la diseñan, ellos se la construyen) se explayan con el arte efímero.

Libertad de expresión fallera

La victoria de Borrull-Socors en el concurso de Fallas de 2023 les ha dado un impulso extraordinario. Demostrando que una creación (cien cerillas, cada una de ellas con un mensaje en su interior) también puede ser considerada con el resto de fallas «mortales». Hasta ahora tenían que conformarse con premios de Ingenio y los que reparte el propio concurso municipal de Fallas Experimentales.

Libertad de expresión fallera

De complicada comprensión

Estas fallas permiten a sus artistas la expresión máxima y sin cortapisa. Tanta, que quizá su gran defecto sea precisamente, ése: una falla, teóricamente, ha de ser un medio para comunicar con la mayor facilidad de comprensión para el observador. Sin exceso de rodeos, que no se suele cumplir.

Libertad de expresión fallera

La Experimentación 2023 mantiene su vigor y los artistas disfrutan criticando la especulación y el capitalismo, clamando por la protección del patrimonio (espectacular la idea de trasladar las covetes de Benimàmet a La Punta como metáfora de lo que se pierde en ambos barrios), las noticias falsas o la crítica del barrio.

Libertad de expresión fallera

Son propuestas modestas, que se mueven entre los 9.000 euros de la Universitat Vella, Lepanto (dos grandes pioneras a la hora de experimentar, con más de un cuarto de siglo de experiencia ambas) y Castielfabib, y los 2.750 de la falla de La Punta.

Libertad de expresión fallera

Aún echando de menos que Corona o Diputada Clara Campoamor no se sumen a este convoy, «Pel Camí», «Veïns», «1,5ºC. I augmentant?», «Fumerals i coves» demostrarán que otras fallas son posibles.

Compartir el artículo

stats