QUEJAS EN EL CEMENTERIO

Cáceres, sin granito para las lápidas de sus difuntos: "Nos parece sangrante que puedan ocurrir este tipo de cosas"

La situación se produce porque la empresa suministradora no tiene existencias

El consistorio indica que ya ha procedido a la adquisición de nuevas piezas

María Ignacia Arnela, señalando el nicho de su padre.

María Ignacia Arnela, señalando el nicho de su padre. / JORGE VALIENTE

Ángel García Collado

Cáceres no tiene granito para las lápidas de sus difuntos. Las personas que han perdido a un familiar del mes de octubre en adelante denuncian que este material se ha agotado, por lo que no pueden poner una lápida a los fallecidos. Una de las condiciones que exige el ayuntamiento en el cementerio nuevo de la ciudad -situado al lado del crematorio- es la uniformidad en las tumbas, es decir, que todas estén fabricadas a partir del mismo elemento y se basa para ello en una cuestión estética.

Uno de los casos es el de María Ignacia Arnela Galeano, que perdió a su padre el 16 de noviembre y aún no ha podido colocar su lápida. Cuenta que "es una situación complicada, sobre todo para mi madre, que me pregunta a diario si se ha solucionado ya el problema". Arnela relata que del entierro de su padre se encargó una aseguradora, pero le extrañó que, varias semanas después del funeral y de haberles comunicado cómo querían que fuese la lápida, aún no estuviese emplazada en su lugar. Le comunicaron entonces que el motivo era "que el ayuntamiento era el encargado de entregar el material y no disponían de existencias". 

Fuentes del consistorio señalan que "esta situación está en vías de solución, ya que se ha procedido a la adquisición de nuevas piedras a través de un nuevo contrato de suministro. Se comenzará en breve a comunicar a las familias su colocación".

Desconocimiento

Arnela asegura que también le han transmitido que el material está pedido y que hay que esperar a que llegue pero, en los últimos días, se ha puesto en contacto con los técnicos del ayuntamiento encargados del recinto y no eran conocedores de la existencia de este problema.

Arnela también se dirigió al alcalde, Rafael Mateos, en un escrito presentado el pasado 18 de enero para expresarle su preocupación ante la falta de material: "Nos parece sangrante que puedan ocurrir cosas de este tipo, no solo a nuestra familia. Le ruego que nos ayude a solucionar este problema cuanto antes, quiero que entienda nuestra impotencia al ver que nadie nos da una solución a esta situación tan dramática para nosotros", reza el escrito. Afirma que aún no ha recibido respuesta.

Atados de pies y manos

"Nos sentimos atados de pies y manos. No solo es que no les den la lápida de mi padre, es que tampoco nos dejan comprarlo a nosotros por nuestra cuenta y ponerla. Es una situación rara y lo único que queremos es que se solucione», explica. Otra de las quejas que transmite es que el motivo que alegan los técnicos es la uniformidad en la estética y no todos los tipos de granitos utilizados son iguales: "Hay algunos más claros y otros más oscuros. Además, otros están compuestos de imágenes que ocupan casi toda la superficie", expone Arnela.

"La persona que peor lo está pasando es mi madre, que está muy preocupada porque su marido está enterrado sin ‘protección’, tiene mucho miedo de que pueda pasar algo", sentencia.