04 de enero de 2019
04.01.2019

Cuna de vinos

El sector representa un papel primordial en la Comunitat Valenciana por su contribución económica y sociocultural

04.01.2019 | 04:15
Cuna de vinos

Los griegos consideraron conveniente que el vino -un bien preciado e imprescindible para cualquier estrato social- tuviera su propia deidad. Baco -Dionisio, en la cultura helena- ha «alimentado» mitos y creencias que constituyen parte de la cultura popular. Su adoración se ha extinguido, aunque su debilidad, el vino, continúa ocupando un lugar primordial en la mesa. La Comunitat Valenciana tiene la fortuna de contar con tres Denominaciones de Origen (D. O.) de este elixir.

La D.O. València agrupa un total de 13.000 hectáreas de viñedo a lo largo de las cuatro subzonas sobre las que se extiende su demarcación territorial: Alto Turia (Chelva, Titaguas, Alpuente, Tuéjar, La Yesa...), Moscatel (Cheste, Godelleta, Xiva, Buñol, Turís, Montroi...), Valentino (Llíria, Casinos, Chulilla, Villar del Arzobispo, Vilamarxant, Pedralba...) y Clariano (Albaida, Alfarrasí, Enguera, Benigànim, Moixent, Ontinyent, Fontanars...). El sector vitivinícola representa un papel primordial en la economía de la provincia de València, no solo por su contribución económica, sino también por lo que comporta a nivel sociocultural.

Por otra parte, la D. O. Utiel-Requena es una de las más preciadas de la Comunitat Valenciana. Las tierras y el clima mediterráneo con influencias continentales hacen que estos vinos sean especiales, sobre todo los tintos y rosados elaborados con la variedad tinta Bobal. El cultivo de vino comprende más 1.800 km2 y esta es la única denominación en la que se vienen elaborando vinos, de forma ininterrumpida, desde hace más de 2.500 años.

La D.O. Alicante (Novelda, Monóvar, Villena, Alfàs del Pi, Petrer, Xaló...) comprende vinos jóvenes, blancos, rosados, tintos, de cosecha, de crianza, de reserva y gran reserva, añejos y vinos de licor. Su producto más reconocido es el Fondillón, elaborado con uvas de la variedad Monastrell, sobremaduradas en la cepa con el mínimo 10 años de crianza.

Los vinos de la provincia de Castelló cuentan con una Indicación Geográfica Protegida (IGP), una etiqueta que certifica que el producto procede de tres subzonas vitivinícolas: Alto Palancia-Alto Mijares (Segorbe, Geldo, Cirat, Montanejos...), Sant Mateu y Les Useres-Vilafamés. Dentro de esta denominación se encuentran vinos tintos, rosados, espumosos, vinos de uvas sobremaduras o blancos con fermentación en barrica.

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