20 de septiembre de 2019
20.09.2019

Miguel Ángel Silvestre: "No estoy encasillado: soy latino"

El actor valenciano, en la serie En el corredor de la muerte, da vida a Pablo Ibar, el preso estadounidense de origen español que lleva más de 25 años encarcelado acusado de un triple asesinato. Miguel Ángel Silvestre defiende la inocencia del condenado a cadena perpetua.

20.09.2019 | 04:15
Miguel Ángel Silvestre: "No estoy encasillado: soy latino"

El dolor que le provocó el veredicto del caso de Pablo Ibar, declarado por tercera vez culpable y condenado a cadena perpetua, le pilló de imprevisto, en pleno rodaje, a pesar de que «nunca podrá imaginarse lo que es vivir una angustia así», advierte. Miguel Ángel Silvestre (Castelló, 1982) ha tratado de meterse en la piel del reo estadounidense, de origen español, que lleva más de 25 años encarcelado, acusado de triple asesinato, en la nueva serie de Movistar+, En el corredor de la muerte, dirigida por Carlos Marqués-Marcet basándose en el libro escrito por Nacho Carretero. A lo largo de cuatro capítulos, el actor valenciano defiende la inocencia de Ibar por encima de todo. Y su posicionamiento trasciende la pantalla. «Creo en él y estoy en contra de la pena de muerte», afirma. De hecho, forma parte de la asociación creada en su defensa y en su móvil recibe la última hora de las novedades relativas al caso.

P ¿Cómo te preparaste física y psicológicamente para este papel, uno de los más difíciles de tu carrera?
R Interpretar a alguien que está vivo y del que hay tantos vídeos te da muchos más matices, entonces puedes observar su acento y su expresión y acercarte con más veracidad al personaje. También tenía la novela de Nacho Carretero y su descripción de cómo es Pablo, porque yo no le he podido conocer, pero es una descripción tan minuciosa que creo que nos ha ayudado mucho al director, Carlos Marqués-Marcet, y a mí a acercarnos a Pablo. Por otro lado, confié mucho en la mirada de Carlos, que entre sus dones está el de no edulcorar las emociones en exceso, y creo que esta historia necesitaba eso.
P A pesar del realismo del guion, dices que nunca has llegado a sentir, ni de cerca, lo que siente Pablo Ibar.
R Claro. Un preso que está encerrado entre cuatro paredes, en un lugar que no le corresponde porque es totalmente inocente, siente hostilidad, rabia, injusticia... siente mucha violencia. Y en mi caso se trata de un trabajo artístico en el que estaba rodeado de tres paredes. La cuarta no existía y es ahí donde tenía al director, el director de fotografía y el resto del equipo. Un equipo donde todos creíamos en la inocencia de Pablo y que estaba ahí apoyándome con mucho compañerismo. Entonces claro, era mucho el cariño que recibía desde esa cuarta pared, lo opuesto a lo que siente Pablo. Así, para mí no fue opresiva en ningún momento esa celda que construyeron, que tenía las mismas dimensiones que la de Pablo.

P Durante los dos meses de rodaje no pudiste conocer a Pablo, puesto que se encontraba en prisión preventiva a la espera de juicio y sólo podía ver a su abogado. ¿Te hubiese gustado?
R Sí, quise conocerle, pero no fue posible. También quise conocer a la familia e incluso estuve preparando una serie de preguntas para descubrir cómo fue Pablo de joven, pero seguí el consejo de mi madre, que me dijo: «Miguel, ¿tú crees que en un momento tan delicado, en el que se están jugando la inocencia de su hijo, es correcto ir a hacerles esas preguntas?»

P En la presentación de «En el corredor de la muerte» en el FesTVal de Vitoria, estuvo Cándido, su padre. ¿Tuviste ocasión de hablar con él?
R Sí. Fue muy impactante para mí porque le he visto en tantos vídeos y he visto todo lo que ha hecho por su hijo, que si ya de por sí ser padre es un acto de generosidad, encontrarse con un caso como el del padre de Pablo, que lo ha hecho todo por su hijo, con tal generosidad, es toda una inspiración. Para los que hemos tenido padres generosos, como el mío, que en paz descanse, generó por un lado mucha admiración conocerle y por otro lado me provocó nostalgia por el recuerdo de mi padre, al que he perdido hace tan poco.

P ¿Le ha gustado la serie?
R No se lo quise preguntar. Ellos viven un drama muy fuerte, entonces yo sólo quería escuchar lo que él quisiera decirme. Le dije que creía en su hijo y que algún día, si ellos lo creían conveniente, me encantaría ir a verle. Sé que Pablo sólo tiene dos visitas a la semana y que quiere ver a su familia, como es normal, pero si en algún momento él quisiera conocerme, me encantaría viajar a Miami para decirle que creo en él.

P ¿Crees que has estado a la altura del personaje y la causa que defiende la serie?
R Quería acercarme a este trabajo desde el compromiso con el tema del que habla y con las personas que están viviéndolo. Si he estado a la altura no es una pregunta que me haya hecho, yo lo he intentado hacer lo mejor posible. Más preciso con respecto a la realidad es un documental, pero nosotros hemos intentado acercarnos con veracidad y con mucho respeto y creo que a través de la serie serán muchas las personas que conocerán su historia de verdad.

P Siempre has mostrado tu creencia en la inocencia de Pablo, sin el mínimo resquicio de duda.
R Sí, para mí era determinante creer en la inocencia de Pablo y tener una opinión respecto a la pena de muerte, de la que estoy en contra. Antes de meterme en este proyecto indagué en el caso de Pablo Ibar y cuando empecé a ver todas las manipulaciones y contradicciones que ha habido en sus juicios me di cuenta de su inocencia.

P Te muestras en contra de la pena de muerte en este caso, con la confianza de que es inocente, pero ¿qué pasa en el caso de gente culpable? ¿Tu posición no se altera?
R No, mi posición no se altera. Creo en la frase de «más vale un asesino suelto que un inocente muerto».

P En pleno rodaje, recibiste la noticia de que Pablo salía por fin del corredor, pero declarado de nuevo culpable se enfrenta ahora a una cadena perpetua. ¿Cómo recibiste esta noticia?
R Pues fue una mezcla de emociones, la verdad. Hemos tenido malas noticias. Cuando le dictaminaron culpable por última vez fue un mazazo para todos los que estábamos allí porque creíamos imposible que le declararan culpable de nuevo con todas las pruebas que hay que hablan de la inocencia de Pablo. Luego llegó un rayito de esperanza cuando uno de los miembros del jurado dijo que había sufrido presión para dictaminar a Pablo culpable. Pensamos que el propio juez iba a cancelar o dar como nulo el juicio, pero no lo hizo así. Pero la última noticia es buena. El juez está siendo interpelado por el Tribunal Supremo por mala ejecución en el juicio de Pablo y en otros juicios, con lo cual, creo que deja una ventana de esperanza para que Pablo Ibar sea juzgado por fin como se merece, con veracidad.

P ¿Es un rayo de esperanza el hecho de que haya salido del corredor de la muerte?
R Cuando vi las reacciones de mínima celebración de la familia me llamó mucho la atención ver lo áspera que puede ser la realidad a veces. Estaban celebrando que no fueran a matar a su hijo, pero lleva 25 años en la cárcel y seguramente le queden unos cuantos más hasta que salga el nuevo juicio. Me conmovieron mucho esas imágenes.

P ¿Crees en la universalidad de la justicia de Estados Unidos o que por el contrario, en función de tus orígenes, tendrás más o menos posibilidades de acabar en el corredor, tal y como muestran los datos?
R El padre de Pablo Ibar dice una frase en la serie que es muy relevante que es: «La justicia americana funciona bien para el que puede pagarla». Y sí, funciona así. Existe racismo con respecto a los latinos, no con los españoles. Solo tenemos que ver las noticias para conocer el posicionamiento de algunos políticos.

P Por tu físico te ofrecen muchos personajes latinos, ¿temes ser encasillado en tus papeles en Estados Unidos por tu origen?
R Bueno, creo que será muy complicado que me ofrezcan un papel de americano porque el perfil no lo doy, entonces es inevitable. Claro que me llegan personajes latinos y la suerte que tuve es que Lana Wachowski, que tiene un punto de vista peculiar, me ofreció Sense8. Luego, en Narcos, sí he interpretado a un chico colombiano, pero no creo que sea un encasillamiento, es mi condición, soy latino.

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