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La antigua Estación de Aragón será un centro de investigación contra el mosquito tigre

El ayuntamiento aprueba que los edificios acojan la cría de machos infectados con una cepa que provoque infertilidad a las hembras, que son quienes pican y transmiten enfermedades

La antigua estación de Aragón que albergará el centro.  m.ángel montesinos

La antigua estación de Aragón que albergará el centro. m.ángel montesinos

Hace casi 100 años, en la València de principios del siglo XX, se inauguraba la Estación de Aragón, concebida para trasladar a viajeros del destino con el mismo nombre a la capital del Túria. Hoy, estas tres torres se encuentran en medio de una gran rotonda que separa la avenida de Aragón de la del Puerto y que es testigo del ajetreo de vehículos, autobuses y taxis de una ciudad como València.

Tras décadas con las instalaciones cerradas, los edificios que fueron testigos de aquel ir y venir de los pasajeros de los convoyes que venían de Aragón albergarán un centro de investigación para acabar con el mosquito tigre, que también es visitante no deseado en València, sobre todo en la época estival y quizá más de lo que mucha población desearía.

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de València, a propuesta de la concejalía de Salud y Consumo, ha aprobado recientemente la adjudicación de la redacción del proyecto para reformar y rehabilitar los edificios de la Plaza Zaragoza para adecuarlos a su nueva actividad por un total de 2.276,86 euros. Será un primer paso para continuar un proyecto de control biológico de mosquitos que comenzó hace dos años el Servicio de Sanidad municipal junto con el Área de Parasitología de la Universitat de València (UV) con el propósito de profundizar en métodos para acabar con la superpoblación de este insecto.

Objetivo: infertilidad

¿En qué consiste el trabajo que se hará en estos edificios? La antigua estación se rehabilitará para ser el lugar donde se criarán mosquitos tigre machos infectados por una cepa denominada como Wolbachia spp, que produce in fertilidad en las hembras, las responsables de la transmisión de enfermedades, ya que son precisamente ellas las que pican para obtener sangre y desarrollar los huevos. Es por eso que el proyecto que se desarrollará en la antigua estación de Aragón solo seleccionará machos de mosquito tigre que, una vez se liberen en el medio, copularán con las hembras salvajes transmitiéndoles la cepa que las hará in fértiles. El objetivo: utilizar a las unidades infectadas en la estrategia de control de este tipo de insecto, vector de enfermedades como el dengue o la chikunguya.

Tanto las unidades que se controlen a través del centro como la cepa que se les inoculará son dos elementos que ya existen en el medio. No se introducirán por primera vez en el entorno y, por lo tanto, no desestabilizarán las especies presentes en el territorio. Así se explica en el expediente sobre el futuro instituto de investigación del Ayuntamiento de València.

Por otra parte, las instalaciones se utilizarán para «criar, sexar y seleccionar» los mosquitos macho para su posterior liberación en la estrategia integral para frenar su propagación. Esta iniciativa dará continuidad al proyecto iniciado por el ayuntamiento y la UV, que repercute en la salud de los ciudadanos, en el medio ambiente y en la viabilidad económica como una herramienta de control de transmisión de enfermedades víricas. «De no hacer este centro, además de perder una oportunidad histórica, se perdería todo el trabajo de investigación realizado y la inversión ya hecha por el ayuntamiento», expone la resolución.

El proyecto es susceptible de obtener subvenciones autonómicas, estatales y europeas encaminadas a ayudar a implementar los métodos de control ante la propagación de estos insectos transmisores de enfermedades.

La especie llega a 484 pueblos

La Conselleria de Sanidad ha detectado la presencia de este insecto en la mayoría de municipios valencianos, incluida València. Solo se salvan de convivir con el mosquito algunos pueblos de interior donde las temperaturas no son tan elevadas. De hecho, según la administración autonómica, la especie ha llegado a 484 pueblos y ciudades de la Comunitat Valenciana, cerca del 90 % del territorio autonómico.

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