La explosión fallera que sorprende en Tavernes de la Valldigna

El fenómeno eleva hasta los 4.000 los vecinos y vecinas que forman parte de alguna de las seis comisiones de la localidad de la Safor, que tiene en la actualidad 17.000 habitantes

La plaza Major de Tavernes de la Valldigna, llena de falleros y falleras en un acto del año pasado. | LEVANTE-EMV

La plaza Major de Tavernes de la Valldigna, llena de falleros y falleras en un acto del año pasado. | LEVANTE-EMV / Toni Álvarez Casanova. Tavernes

Es raro que en una reunión de amigos en torno a una mesa para tomar un café, refresco o cerveza en Tavernes de la Valldigna no acabe saliendo algún tema relacionado con las fallas. Y es que en el municipio el número de personas que forman parte de una comisión no para de crecer desde hace algunos meses.

El fenómeno ha hecho que, como publicaba este periódico esta misma semana, una de las comisiones, la Portal de Valldigna, se haya visto obligada a dejar de admitir nuevos miembros ante la dificultad para dar cabida a todos en sus carpa durante las próximas fiestas falleras. Esta entidad, la decada del municipio con 48 años desde su fundación, estaba cerca de alcanzar los 700 miembros (670 contabilizaba hasta el pasado martes), una cifra que sorprende mucho en el municipio y que aún puede crecer puesto que las altas no se cerrarán, en realidad, hasta el próximo día 24.

Según las cifras que maneja la Federació de Falles de Tavernes, el «boom» fallero que se ha instalado en la localidad ha hecho que actualmente haya casi 4.000 personas inscritas en alguna de las seis comisiones de la ciudad. Eso significa que casi el 24% de los vecinos y vecinas participan de forma activa de las fiestas fallera en estos momentos.

Fuentes de la entidad explican que las cifras se han disparado desde la pandemia de la covid. Se calcula que desde que el municipio empezó a retomar la actividad normal (fue en 2022 porque ni en 2020 ni en 2021 hubo fallas en Tavernes) se han sumado a la fiesta un millar de vecinos y vecinas, puesto que en 2019 el censo estaba alrededor de las 3.000 personas, a pesar de que durante el periodo de crisis sanitaria muchas personas decidieron darse de baja.

Si bien el caso de la comisión Portal de Valldigna es el más llamativo, sus cifras no se alejan tanto de las de otras comisiones del municipio. Entidades como la Via, por ejemplo, superan también las 600 altas, mientras que la Dula, por ejemplo, se acerca a ese nivel contabiliza más de 570 y la Prado también está por encima del medio millar.

Tavernes es, en ese aspecto, un municipio singular, ya que todas sus seis fallas cuentan con masas sociales bastante grandes y se puede decir que no hay fallas pequeñas, ya que ninguna de ellas baja de los 400 miembros, umbral por encima del cual se encuentran entidades como la Passeig o la Cambro. En municipios próximos con más comisiones, como pasa por ejemplo en Gandia, que cuenta con 23, sí que existen muchas comisiones en las que apenas llegan al centenar de miembros.

Modelo consolidado

Esta situación está relacionada en el hecho de que Tavernes ha mantenido un modelo sostenible de fiestas falleras. El municipio cuenta con seis fallas más que consolidadas desde hace décadas. De hecho, la última falla que se fundó en la localidad lo hizo hace ya más de 40 años. La primera falla que se implantó en Tavernes lo hizo en 1976, por lo que en un periodo de menos de una década se implantaron todas las comisiones que siguen en funcionamiento y que cuentan con muy buena salud en estos momentos.

Estas fallas abarcan la práctica totalidad de las barriadas del municipio y algunas se ubican en espacios emblemáticos como la calle Major, el paseo del País Valencià, el Prado o el paseo Lepanto. A su vez, todas están cerca entre sí, por lo que los amantes de la fiesta no han tenido ninguna necesidad de fundar ninguna otra falla ni tampoco se conocen intentos reales por que así fuera.

En la Safor también tienen fallas Gandia, cuyo censo podría estar entorno a las 5.000 personas, teniendo en cuenta que se trata de una ciudad de 75.000 habitantes, y Oliva, donde las comisiones son algo más pequeñas.