Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Micó logra el 77 % de apoyo a su gestión en el Bloc en el congreso que prevé el cambio de nombre y la refundación

Nomdedéu preside la Mesa del cónclave que se inicia con el informe de la coordinadora general que recibe el 17% de voto en contra y 6 de abstención

La coordinadora general del Bloc, Àgueda Micó

La coordinadora general del Bloc, Àgueda Micó

Desde que el valencianismo de raíz fusteriana se abrió a la bandera tricolor, el que se celebra este fin de semana es, según muchos cargos del partido, el congreso del Bloc con mayor poso ideológico en la construcción del valencianismo en las últimas décadas.

El cónclave ha comenzado esta mañana con la constitución de la Mesa que preside uno de los referentes del partido, el secretario autonómico de empleo, Enric Nomdedéu, acompañado de Imma Orozco como vicepresidenta, Jesús Pla, Carlos Galiana, Balma Llansola, Ioana Sintimbrean y Raquel Pons.

El congreso se ha iniciado con el informe de gestión que presenta la coordinadora general, Àgueda Micó, que ha defendido que ha habido más aciertos que errores. Micó ha señalado que la ejecutiva ha tenido que enfrentarse a cinco elecciones y ha acusado de dejación de funciones a quienes en 2016 entraron en la ejecutiva de integración y dieron portazo poco después.

El informe ha salido adelante con el apoyo del 77 por ciento de los delegados frente al 17 por ciento en contra y el 6 de abstención. Han participado 475 delegados de los 579 acreditados y de los 800 que el partido anunció, es decir ha votado el 60 por ciento de delegados.

Micó ha defendido que el Bloc es un partido vigoroso, consolidado y saneado y ha cifrado en 183 los colectivos locales, con 3.343 afiliados, el mayor número de militantes de la historia, además de 80 alcaldías, 744 concejales y presencia en 111 gobiernos locales. Micó ha destacado la intensa actividad institucional del partido y ha asegurado que las relaciones dentro de Compromís no siempre han sido fáciles.

Al congreso, que aprobará el cambio de nombre a Més-Compromís, llegan dos candidaturas, la de Àgueda Micó, apoyada por los principales referentes del Bloc, como el conseller Vicent Marzà; el síndic, Fran Ferri; la vicepresidenta de la Diputación, Maria Josep Amigó, o el presidente de las Corts y del partido, Enric Morera. Micó y Marzà están convencidos de que es el momento de actualizar posiciones políticas hacia un soberanismo de amplio espectro que permita a los valencianos poder tomar decisiones en todo.

En marzo una consulta telemática con un 30 % de participación situó a Més Compromís como opción más aceptada por la militancia.

El propio Marzà ha liderado la confección de la ponencia política que actualiza el concepto de soberanismo a una visión más social, del empoderamiento de las personas, pero que puede extenderse a cualquier ámbito, desde una decisión local sobre si València debe tener o no un puerto más grande. Un empoderamiento sobre la toma de decisiones que se vincula también a una mayor exigencia de autogobierno. Un discurso más social y menos identitario, en definitiva.

Imagen del congreso del Bloc en Feria València

Micó asegura que siempre que el valencianismo se reinventa crece en apoyos y suma más base social. Así ocurre desde hace 50 años. El objetivo es sumar, ser cada vez más, afianzar el trabajo hecho en Compromís y resultar atractivos a todas las luchas ciudadanas y a los movimientos sociales, el femenista, el territorrial, el ecologista, el lgtbi, defiende Micó.

La otra candidatura la lidera el alcalde de Bellreguard, Àlex Ruiz. Ha llegado hasta el final pese a los numerosos intentos de integración, y lo ha hecho con una candidatura desvinculada de cargos de primera línea.

La candidatura de Ruiz critica que el partido no ha sabido crecer en su momento álgido cuando lleva seis años en los principales gobiernos y cree que los objetivos del Bloc y del nacionalismo valenciano no se cumplen, lo que provoca desafección. Añaden que las ponencias desenfocan la idea tradicional del Bloc Nacionalista y se desnaturaliza lo que tradicionalmente ha sido el partido, con una visión más social del soberanismo que busca crecer en un espacio político que ya ocupan desde Podemos a Más País o el propio Compromís. De hecho en esta candidatura creen que sería más una ponencia de Compromís que del Bloc.

Es el sector más tradicional del partido, de base municipalista, que defiende proclamar con valentía que el partido es nacionalista, el que está más enraizado a pueblos, ciudades y comarcas y que entiende que los nuevos referentes del partido reniegan del pasado y que se niegan a renunciar a las raíces. "Es lo honesto", aseguran y critican que la ponencia liderada por Marzà esconde lo esencial. Y que está en contra del cambio de nombre, porque aseguran que no tiene sentido porque la ciudadanía ya tiene interiorizada la marca Compromís. Una visión de mejorar las estructuras del partido y su funcionamiento pero sin perder las raíces y sobre todo que el discurso nacionalista se haga sentir más en la coalición Compromís y en el Consell.

Compartir el artículo

stats