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Tribunales

El yonqui del dinero niega las mordidas y denuncia ahora un montaje: "Tenía que decir sí a todo. Perjudicar a la mayor gente posible"

El exgerente de Imelsa vuelve a meter con calzador a Zaplana en su declaración y asegura que el registro que originó su causa es "ilegal"

Marcos Benavent a su llegada al juicio por la pieza de Thematica Events, en la Ciudad de la Justicia de València. Miguel Angel Montesinos

El arrepentido Marcos Benavent ahora se arrepiente de su arrepentimiento. El exgerente de Imelsa, la empresa pública de la Diputación de València, y autoconfeso yonqui del dinero ha consumado el giro de 180 grados en su estrategia de colaboración con la justicia desde 2015. Benavent niega ahora todos los delitos que se le imputan y ataca las pruebas que él mismo confeccionó como "un seguro de vida": las grabaciones a diestro y siniestro mientras contaba dinero o los pactos para cobrar mordidas. Y achaca su actitud de los anteriores años a un "montaje" de la Fiscalía Anticorrupción, la Guardia Civil y su anterior abogado con el que fue "engañado" a cambio de beneficios procesales y rebajas de condena. También ha denunciado "presiones" para acusar a políticos, empresas y partidos: "Tenía que decir que sí a todo (...) La cuestión era perjudicar a toda la mayor gente posible", según Europa Press.

La esperada primera declaración de Benavent se ha producido en la segunda sesión del juicio de la pieza del caso Taula sobre Thematica Events, la empresa utilizada para el desvío de fondos públicos para el supuesto pago de campañas electorales del PP en las elecciones municipales de 2007 y en las generales del año 2008; así como por presuntas irregularidades en adjudicaciones de contratos del Ayuntamiento y la Diputación de València. Benavent se enfrenta a una petición de pena de la Fiscalía Anticorrupción de ocho años y tres meses de cárcel. La condena marcará su futuro judicial ya que fijará el tope de tiempo que puede pasar en la cárcel (el triple de los años que le condenen por el delito más grave), a pesar de todas las piezas separadas del caso Taula a las que aún debe enfrentarse en los juicios que se celebrarán.

Benavent, con semblante serio y con papeles en la mesa, se ha dirigido a las tres magistradas de la sección quinta que lo juzgan para asegurar que los hechos por los que está sentado en el banquillo de los acusados "no son ciertos". Como parte de su estrategia, también anunció que no respondería a las preguntas del Fiscal Anticorrupción, cuyos interrogatorios siempre son más incómodos, ni a las de los abogados de los acusados que han reconocido los hechos. Benavent sólo ha aceptado responder a las preguntas de su letrado y el resto de abogados que mantienen su inocencia.

A preguntas de varias defensas, Benavent ha pedido perdón "a tanta gente" por sus acusaciones iniciales que ahora no mantiene al asegurar que manipuló las grabaciones que aportó al procedimiento y que originaron la causa. "Mis declaraciones fueron en circunstancias especiales, manipuladas por mí, en connivencia por mi exdefensa y en colaboración con la Fiscalía, donde se me prometieron cosas, rebajas sustanciales de penas y de no ingreso en prisión", ha asegurado. El Fiscal Anticorrupción ha reaccionado para dejar constancia de las numerosas declaraciones de Benavent en el juzgado en las que aseguraba no haber recibido coacciones ni amenazas por lo que narraba. Su anterior abogado, Ramiro Blasco, también confirmo a Levante-EMV que ha instado a un acto de conciliación, previo a la presentación de una querella por injurias y calumnias, a Marcos Benavent tras conocer el contenido de sus declaraciones.

Aunque Benavent ha insistido en la teoría del montaje: "A mí cuando me citaron para una declaración en el juzgado, cinco minutos antes de entrar, se me citó por la Fiscalía y se me dijo que estaban en una investigación muy profunda que afectaba a mucha gente y me preguntaron si quería colaborar. Si colaboraba, habría rebajas sustanciales de pena, hasta dos grados. Como yo ya colaboraba anteriormente, acepté". A partir de ahí, ha añadido, había un guion y "la cuestión era perjudicar a toda la mayor gente posible, ya fueran políticos, empresas, personas, partidos, etc. A todo el mundo. Cuanto más grande fuera esto, mejor para todos", según sus declaraciones.

Sobre las grabaciones que hizo y que fueron el origen del caso Taula, Benavent ha asegurado que "grababa con un Nokia, un modelo que tenía tarjeta de memoria, y también con una grabadora de cinta normal. Yo cortaba y pegaba lo que me interesaba, nadie sabía que era grabado, y provoqué que dijeran lo que me interesaba", justificó sin dar más explicaciones.

Y sin venir a cuento y sin que nadie le preguntara por estos hechos, Benavent volvió a meter con calzador el caso Erial que implica a Eduardo Zaplana y que arrancó con una hoja de ruta de presuntas mordidas encontradas en el registro del despacho de su anterior abogado, que considera "ilegal". "Recuerdo cuando me citaron a declarar tras la detención de Zaplana. No había dormido en toda la noche, no estaba en condiciones de declarar nada porque había estado con unos amigos. He recibido presiones de ese tipo, una detrás de otra durante seis años, tenía que decir que sí a todo, me sentí obligado a declarar, por decirlo de alguna forma". Unos argumentos que la defensa del exministro Eduardo Zaplana ha intentado utilizar para forzar una declaración de Benavent en el caso Erial, petición que ha sido rechazada por la titular del Juzgado de Instrucción 8 y la Audiencia de València.

Sobre el fondo del asunto, el pago de gastos electorales por parte de Imelsa y los contratos con facturas simuladas para cobrar mordidas, Benavent negó todos los hechos. "Era imposible que se pagase por parte de Imelsa ninguna factura a ningún partido. El Interventor no podría dar viabilidad a esas facturas", ha aseverado.

Otro empresario admite los amaños: "García Barat nos pidió facturar a Imelsa"

Otro de los empresarios acusados en la pieza de Thematica Events admitió ayer las irregularidades en la contratación. José Antonio T., responsable de la empresa Scope Producciones, que colaboró con Thematica Events en varios eventos, se suma así a los otros dos empresarios que han reconocido los hechos y, lo más importante, han devuelto 60.000 euros del dinero desviado. Según detalla el fiscal en su escrito de acusación, Scope facturó a Imelsa cerca de 90.000 euros, 50.000 de los cuales fueron a parar a Thematica en una operativa similar a la descrita por los otros dos empresarios. José Antonio T. ha confirmado que fue García Barat quien le indicó que no facturase a Thematica, sino a Imelsa. "Nos dijo que era su cliente final. A veces pasa que otras productoras que son intermediarias nos dicen eso. Nos pareció lógico y no vimos que había gato encerrado", recogió la agencia Efe.

También ha declarado en el juicio el exalcalde de Moncada y ex vicepresidente de la Diputación de Valencia con el PP, Juan José Medina, quien ha negado que esta empresa pública abonase gasto alguno en las campañas del PP de la provincia de Valencia, y que existiese una caja B en el partido. Medina ha negado también que fuese Benavent quien le habló de la firma de comunicación Thematica Events, y ha explicado que empezó a trabajar con esta firma -supuestamente gestionada en la sombra por Benavent- tras considerar aceptable su presupuesto. "No recuerdo ni siquiera hablar con él -Benavent- sobre estas cuestiones", ha explicado.

El fiscal le ha llamado la atención y le ha recordado que esto no fue lo que declaró en la fase de instrucción, a lo que Medina ha respondido: "He perdido mi casa, he recogido todos mis trastos para ir a un pequeño apartamento, han salido papeles, he recordado historias... Yo solo hablé una vez con Barat (administrador de Thematica), vino con un presupuesto muy elevado, después ya hablé con personas contratadas en su empresa, que eran las que nos mandaban las pruebas de publicidad", ha defendido.

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