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Crisis del coronavirus

La saturación en las Urgencias y la espera para conseguir cama se extiende a más hospitales

Los centros tienen la misma demanda de camas que en prepandemia por cirugías y por Urgencias pero, además, hay más presión por la covid-19

Usuarios en la puerta de Urgencias del hospital La Fe, ayer por la tarde. Francisco Calabuig

El episodio de colapso en Urgencias y pacientes esperando hasta 24 horas en La Fe para conseguir una habitación denunciado por Comisiones Obreras el pasado martes no es una situación aislada de este hospital, el más grande de la C. Valenciana con mil habitaciones individuales. Responsables sindicales han confirmado a este diario que estos días la saturación en las Urgencias se sigue dando en el centro de Malilla pero también se extiende a otros de la C. Valenciana entre ellos Torrevieja, la Marina Baixa o el Hospital General de València, centro donde la situación lleva camino de convertirse en crónica.

Así, según fuentes de Comisiones Obreras, la situación se repetía ayer en el hospital de Malilla: 29 pacientes a final de la mañana esperando para subir a planta (el martes eran 35), de los que solo 7 tenían ya una cama asignada pero no la podían ocupar todavía. Pero lo mismo estaba sucediendo ayer en el hospital de Torrevieja donde las urgencias también estaban saturadas, a un nivel que había hecho "renunciar" a "otra médico del servicio" por el nivel de carga asistencial.

Situación parecida en el centro de la Vila Joiosa. Allí, según los sindicatos, a diario una media de 20 pacientes que tienen que ingresar se quedan en Urgencias esperando habitación "por falta de camas hospitalarias" y en el General de València califican ya de "permanente" el colapso por un problema estructural de falta de camas y de infradotación del centro en relación al volumen de pacientes asignado.

El trabajo extra por el coronavirus

Y es que las causas subyacentes que han llevado a La Fe a registrar este tapón de pacientes pendientes de subir a la habitación durante varias tardes son comunes a la mayoría de centros. Fuentes oficiales del centro de Malilla aportaban dos de los motivos que están detrás: la actividad del hospital ha vuelto a la que se registraba antes de pandemia (tanto en operaciones programadas que necesitan un porcentaje de camas, como en demanda de personas que entran por la puerta de Urgencias y necesitan ingresar) pero, además, la covid-19 está añadiendo un plus de camas ocupadas y de carga de trabajo al alto ritmo que ya se lleva de por sí.

En estos momentos hay cerca de 700 personas hospitalizadas que están infectadas por la covid y, en su mayoría, están allí por culpa de la infección. Necesitan estar aislados y el personal que los atiende tiene que observar unas medidas de protección especiales, lo que supone emplear más recursos de tiempo y personal que con un paciente normal. Es trabajo sobre trabajo, algo parecido a lo que los hospitales venían registrando todos los eneros antes de pandemia por culpa de la gripe: la presión extra de atender a estos pacientes desbordaba la capacidad de los centros, que ya estaban al 100 % y algo parecido está sucediendo ahora, en pleno mes de mayo.

La Conselleria de Sanidad no ofrece el detalle de cuántos pacientes covid hay ingresados por cada centro pero en hospitales comarcales como el de Xàtiva este aumento de pacientes con la infección que se está registrando tras el final de la Semana Santa y la eliminación de la obligatoriedad de la mascarilla está haciendo que se estén tomando medidas del plan de contingencia aplicadas en otras olas como preparar el gimnasio de rehabilitación para convertirlo en sala de medicina interna donde ingresar a infectados.

Y es que allí, según CC OO, "vuelve a haber un volumen de trabajo similar a lo que había hace meses con la pandemia". En el General de Alicante, el problema también es la covid pero por falta de personal al haber aumentado los contagios.

Falta de personal tras perder los refuerzos covid

Aún habría un tercer motivo que explicaría que se esté dando esta situación: la salida de los más de 6.000 contratos covid el pasado 30 de abril y su "consolidación" con más de 5.000 plazas estructurales -con un reparto que no ha agradado a muchos especialistas-. Así lo apuntaban el martes desde CC OO: hay falta de profesionales porque tras el cambio de contratos hay servicios que se han quedado con equipos por debajo de los que trabajaban durante pandemia y según los sindicatos todas las manos eran todavía necesarias. Con menos recursos, la atención termina por enlentecerse.

Además, el cambio no ha terminado de producirse en todos los servicios. En Urgencias de La Fe aseguraban que de las 15 plazas de médico urgenciólogo creadas (había 22 personas hasta mayo con contrato covid) "muchos aún no se han incorporado". Desde Conselleria de Sanidad no han aportado el detalle de cuántos profesionales de los 5.040 que se esperaba están ya de forma efectiva en sus puestos de trabajo 11 días después de la creación de las plazas.

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