Segregación en las aulas

"Un estudiante pobre tiene 9 veces más posibilidades de no acabar la ESO que uno rico"

El sociólogo experto en segregación escolar Francisco González Murillo sostiene que la escuela pública está perdiendo su papel igualador y que España tiene uno de los sistemas educativos más segregados de Europa

"El hijo del obrero sigue sin ir a la universidad. Ojalá que tenga una buena FP"

El sociólogo experto en segregación escolar Francisco Javier Murillo.

El sociólogo experto en segregación escolar Francisco Javier Murillo. / Levante-EMV

Gonzalo Sánchez

Gonzalo Sánchez

"Un niño pobre tiene 5 veces más posibilidades de repetir que un niño rico. Y 9 veces más posibilidades de no terminar la ESO". No es una opinión, son estudios realizados en los colegios, algunos de ellos por el sociólogo Francisco Javier Murillo, uno de los mayores expertos en segregación escolar de España.

"Segregación escolar" es un término que puede no sonar a una gran parte de la gente, pero es uno de los principales problemas de la Educación. Significa que un niño o niña del quintil más bajo de renta no tiene casi ninguna posibilidad de llegar a la universidad. Significa que cuando el hijo del albañil tiene problemas en la escuela, se decide que "no vale" y que tiene que ponerse a trabajar, mientras que al hijo de la catedrática se le da refuerzo escolar, academias, y todo lo que haga falta para que acabe sus estudios hasta la carrera.

Significa que la escuela pública está perdiendo su papel igualador a medida que pasan los años, y la administración no hace nada para evitarlo. Es más, Murillo denuncia que "hay autonomías que están legislando para que cada vez la escuela sea más desigual".

Valencia. Clase de valenciano de un instituto público de la ciudad.

Valencia. Clase de valenciano de un instituto público de la ciudad. / Miguel Angel Montesinos

España tiene una de las peores tasas de segregación escolar de toda Europa, y lejos de mejorar, empeora. Y no solo es en la escuela pública, también en la educación superior. "El hijo del obrero sigue sin llegar a la universidad. Ojalá que tenga una buena FP", denuncia.

El círculo de la segregación

El principal factor de segregación escolar es la existencia de una red privada concertada. "La concertada no cumple con su deber de integrar a alumnos de distintas nacionalidades y rentas. Está obligada legalmente, pero la realidad es que tiene sus técnicas para seleccionar a los alumnos con rentas altas y nativos españoles", denuncia Murillo. "Los alumnos de otras nacionalidades, conflictivos, o de bajo nivel económico acaban en otras escuelas 100 % públicas", critica.

No se sabe muy bien cómo un colegio público puede acabar segregado, pero sí los factores que se conocen como "el círculo de la segregación". "El colegio empieza a coger mala fama y los padres no quieren llevar ahí a sus hijos, lo que provoca también que muchos profesores se vayan, sube el número de alumnos conflictivos y baja el nivel de la docencia", cuenta Murillo.

De ese punto es muy difícil salir, aunque hay administraciones que han dado en el clavo. "Hay un caso de un colegio de Madid que es paradigmático. El ayuntamiento pintó el colegio, entonces daba la sensación de que era un centro nuevo. Solo con eso las familias empezarona verlo con mejores ojos y poco a poco fue recobrando la normalidad", cuenta.

"No hablamos solo de las diferencias en la escuela. Nos jugamos tener una sociedad muy dividida el día de mañana"

Valencia. Clase de valenciano de un instituto público de la ciudad.

Valencia. Clase de valenciano de un instituto público de la ciudad. / Miguel Angel Montesinos

Pese a todo, lo más normal para revitalizar un colegio es aplicar inversión. No solo pintarlo, mejorar las infraestructuras e intentar atraer a buenos profesores para que tenga un proyecto educativo potente que sea interesante para las familias. Es un proceso que puede durar años.

Sin embargo hay situaciones que son inevitables. Y una de ellas es la segregación residencial. El barrio en el que se encuentra un colegio y el tipo de población mayoritaria es clave para esta segregación. Aquí entra el llamado "efecto pares". Se utiliza para describir que, los niños que comparten clase con alumnos de baja renta sacan peores notas, y al contrario. El destino del menor suele ir ligado al de sus pares.

Disciplina o creatividad

Pero eso no es lo único que cambia de un colegio de la periferia a otro del centro. En un centro segregado los docentes suelen ser peores, normalmente jóvenes interinos que no tienen otra opción que esa plaza y que pronto se irán en busca de un mejor destino, así que la docencia es mucho peor. "No puedes tener un proyecto educativo potente cuando la mitad del claustro cambia cada año", dice Murillo.

En los colegios en zonas pudientes los docentes son de mucha mejor calidad, y suelen estar asentados décadas, con lo que la enseñanza suele ser de las mejores,con un currículum educativo mucho más completo. En los centros segregados el currículum suele quedarse en las cuestiones básicas del temario, sin profundizar mucho.

Y la diferencia va mucho más allá, ya que la clave son las expectativas y los mensajes. "En unos centros se prima la excelencia y la creatividad de los alumnos, mientras que en los colegios e institutos segregados lo que rige es el orden, la disciplina y la jerarquía, que es todo lo contrario", cuenta Murillo.

En España las competencias de Educación están transferidas a las comunidades autónomas, y la realidad es que el único territorio que ha reconocido el problema y tiene un plan para combatir la segregación escolar es Cataluña. País Vasco también aprobó recientemente una ley con algunas medidas.

Valencia. Clase de valenciano de un instituto público de la ciudad.

Valencia. Clase de valenciano de un instituto público de la ciudad. / Miguel Angel Montesinos

Lejos de esto, la Comunitat Valenciana ni siquiera reconoce el problema, como la mayoría de autonomías. Pero según Murillo, hay territorios que no solo no hacen nada, sino que legislan para aumentar esta brecha entre ricos y pobres. "La Comunidad de Madrid, con su ley de libertad de elección educativa es un ejemplo", asegura.

Medidas para evitar el problema

Murillo propone dos caminos para solucionar el problema que cada vez es mayor en España. Las primeras medidas son a corto plazo. "Si un centro está segregado y tiene mayor complejidad lo que necesita es inversión extra, más dinero para material, bajar la ratio de alumnos e incentivar económicamente a los buenos profesores que quieran dar clase ahí. Más apoyo de la administración al fin y al cabo. Es la única forma de que empiece a ser atractivo para las familias", asegura Murillo.

Después son necesarias medidas a largo plazo. "Una reforma del sistema, revisar los conciertos educativos y proponer medidas de no discriminación más potentes. Es un proceso lento que tiene que hacerse a muchos años vista, los políticos no deberían tener la mirada tan a corto plazo", cuenta.

En conclusión, el avance de la segregación escolar es algo detectado por los expertos educativos y que debe empezar a pararse. "No hablamos solo de las diferencias en la escuela y de una mejor educación, lo que nos estamos jugando en realidad es tener una sociedad muy dividida el día de mañana", reivindica Murillo.