Radiación ultrarrápida contra el cáncer con sello valenciano

La Politècnica de València y el CSIC diseñan un selector energético que permite a los aceleradores láser generar 'flashes' de protones más potentes y precisos

Esta nueva radioterapia de altas dosis de radiación ultrarrápida, de menos de un segundo, reduce los efectos negativos sobre tejido sano.

El i3M (CSIC-UPV) lidera un proyecto para conseguir altas dosis de radiación ultrarrápida contra el cáncer.

El i3M (CSIC-UPV) lidera un proyecto para conseguir altas dosis de radiación ultrarrápida contra el cáncer. / Levante-EMV

Rafel Montaner

Rafel Montaner

El Instituto de Instrumentación para Imagen Molecular (i3M), centro mixto del Consejo Superior de  Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), lidera un proyecto multidisciplinar para allanar el camino hacia un modelo terapéutico eficaz y controlado de radioterapia flash de protones, un nuevo tipo de terapia contra el cáncer. El Centro de Láseres Pulsados de Salamanca (CLPU) acoge el primer experimento en España que genera altas dosis de radiación ultrarrápida, de menos de un segundo, mediante protones acelerados por láser para impactar en células vivas. El objetivo es entender los mecanismos entre las diferentes tasas de dosis.

En la radioterapia convencional, se aplica un haz de partículas continuo. Sin embargo, en los últimos años se ha observado que si se aplica la dosis de radiación clínica (de unos 40 gray) en tiempos cortos de menos de un segundo, se reducen considerablemente los efectos negativos de la radiación sobre tejido sano. Es decir, que los efectos en la radioterapia no sólo dependen de la dosis que se administre, sino de la tasa de aplicación de esa dosis. 

Radiación ultrarrápida de alta intensidad

Para conseguir dosis ultrarrápidas de alta intensidad, los aceleradores láser son herramientas adecuadas porque son capaces de concentrar protones en pulsos muy cortos y con dosis instantáneas muy altas. El CLPU dispone de VEGA, el único sistema láser de España capaz de alcanzar un pico de potencia de un petavatio con una tasa de repetición de un hercio, que permite irradiar cada muestra en unos pocos minutos.

El objetivo del experimento que lidera Michael Seimetz, investigador del CSIC en el i3M, es entender los mecanismos que se producen en el organismo entre las diferentes tasas de dosis de radiación. Para ello, se utilizan como modelo cultivos celulares comerciales de adenocarcinoma humano, un tipo de cáncer de pulmón. Investigadores del Instituto de Biología Funcional y Genómica de Salamanca, bajo la dirección de Olga Calvo, preparan las muestras, las transportan al laboratorio y las mantienen bajo control hasta la  vuelta a sus instalaciones, donde las analizan con posterioridad.

Próximo objetivo: aumentar la dosis instantánea

Para este experimento, el IGFAE ha desarrollado un blanco (el medio de interacción del láser para generar los protones) que permite realizar hasta 800 disparos en unas pocas horas. Esta fuente de partículas, que funciona en alto vacío, ha sido completada por un selector energético, construido por el i3M, para reducir la anchura del espectro de los protones y para guiarlos a través de una ventana delgada, condición necesaria para la irradiación de las muestras biológicas que se mantienen bajo presión atmosférica.

Para Michael Seimetz, el siguiente paso del experimento de investigación contra el cáncer será aumentar la dosis instantánea: “Lo  podríamos lograr focalizando el haz de protones detrás del blanco, porque, de esa manera, aumentaremos el flujo de protones acelerados. Y estaremos encantados de poder volver a estas  instalaciones”.

El CLPU es una infraestructura científico-técnica singular del Ministerio de Ciencia e  Innovación, la Junta de Castilla y León y la Universidad de Salamanca, cofinanciada por los Fondos 

Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) que, entre otros objetivos, se usa para investigación en radioterapia oncológica.