Descubren 824 metros del camino que accedía al poblado íbero de Moixent

El hallazgo saca a la luz las primeras evidencias de la red viaria que conducía a La Bastida de les Acusses

Los trabajos, en los que se han utilizado técnicas de teledetección, prospección y excavación, han permitido identificar dos tramos con una anchura mínima de 3,5 metros, construidos con muros de contención y relleno de tierra

Uno de los tramos de camino descubierto que conduce a la Bastida de les Alcusses de Moixent.

Uno de los tramos de camino descubierto que conduce a la Bastida de les Alcusses de Moixent. / Museu de Prehistòria de València

El poblado íbero de la Bastida de les Alcusses de Moixent amplía su valioso patrimonio con el hallazgo de 824 metros de dos tramos de caminos que conducen al yacimiento del siglo IV a.C. Un hallazgo que saca a la luz las primeras evidencias de la red viaria de acceso a este asentamiento íbero, con caminos construidos con muros de contención y relleno de tierra, que se han descubierto con la aplicación de técnicas de teledetección, prospección, limpieza de vegetación y excavación. La investigación y el hallazgo descubierto a partir de la misma han sido expuestos en el artículo “La red viaria de La Bastida de les Alcusses (Moixent, València). Trabajos de prospección y excavación", de Jaime Vives-Ferrandiz Sánchez, Iván Amorós López, Carlos Ferrer García, Cristina Albir Herrero, Marta Blasco Martín, Lucrecia Centelles Fullana, Francisco Pavón Tudela, Pedro Ramos Pérez y Guillermo Tortajada Comeche. El descubrimiento ha sido difundido esta semana por el Museu de Prehistòria de València, que desarrolla proyectos de investigación, programas de difusión y actividades didácticas, como visitas guiadas al yacimiento de Moixent.

Los investigadores fechan la construcción de estos dos tramos de caminos en el tránsito del siglo V al IV a.C. Unos tramos construidos mediante muros de aterrazamiento en el entorno inmediato de La Bastida de les Alcusses que también permiten descartar la existencia de estructuras de hábitat en ese entorno inmediato del yacimiento “en un radio de, al menos, 2 kilómetros”, expone el trabajo de los investigadores. Los dos tramos descubiertos se encuentran en la ladera septentrional, en un sector abancalado cerca del llano de Les Alcusses y son, según detallan, son “dos tramos con mampuestos de gran tamaño situados en la base de bancales modernos”. Los trabajos que han permitido este hallazgo se iniciaron con el objetivo de caracterizar la red viaria de época ibérica vinculada al “oppidum” (la colina, el lugar elevado) de La Bastida de les Alcusses.

Imagen aérea del yacimiento de La Bastida de les Alcusses de Moixent.

Imagen aérea del yacimiento de La Bastida de les Alcusses de Moixent. / Museu de Prehistòria de València

Los investigadores apuntan que los tramos se corresponden con una infraestructura de circulación vinculada a la ocupación de este “oppidum”. Una infraestructura “planificada por parte de las autoridades del asentamiento” y que respondía a requerimientos específicos de anchura, firme y pendiente para el transporte de mercancías, pesadas, mediante el tránsito de carros y carretas, destacan los mismos investigadores, que añaden que los caminos también facilitaban “la comunicación y las relaciones sociales”. Subrayan que esta red viaria “fue parte fundamental del proceso indígena de urbanización desarrollado a partir del siglo V-IV a.C en la cabecera del Cànyoles y de alcance regional”.

En la realización de los trabajos se aplicaron técnicas de teledetección, después se llevó a cabo la prospección superficial pedestre y, finalmente, se hicieron limpiezas intensivas y excavación de sondeos. La prospección permitió documentar 131 puntos donde se reconocieron estructuras, que después se analizaron en detalle diferenciando cada elemento, distinguiendo muros de aterrazamiento de otras estructuras. Tras georreferenciar estos puntos, la cartografía permitió localizarlos en la ladera sur, un punto en la cresta y dos puntos en una ladera abancalada cerca del llano de Les Alcusses. Por su parte, la excavación, a partir de tres sondeos, ha permitido documentar restos de actividades de preparación del terreno y la construcción de muros de contención, detalla el trabajo publicado.

El trabajo desplegado evidencia la importancia de los espacios situados fuera de los límites amurallados de los asentamientos “para entender todas las dimensiones económicas, sociales y políticas de estos emplazamientos”, y pone de manifiesto que las redes viarias “también presentaban una oportunidad de marcar la presencia en el paisaje, sobre todo si su construcción fue planificada con tramos de terraplenes y muros de contención, tan visibles como las propias murallas”, concluyen los investigadores.

Nuevas perspectivas de trabajo

Para estos, el descubrimiento abre perspectivas de trabajo en la investigación arqueológica y la recuperación patrimonial. Remarcan que se trata de un “hallazgo singular” sobre el origen de las infraestructuras camineras y subrayan que el de La Bastida de les Alcusses es “el caso más complejo de viales ibéricos vinculados a un asentamiento”. Aseguran que futuros estudios “definirán mejor la morfología de esta red viaria, las técnicas constructivas y su evolución histórica, así como la relación con la forma urbana, especialmente con las entradas del asentamiento y con el paisaje”. A nivel patrimonial, manifiestan que el hallazgo “puede contribuir a valorar la red viaria histórica, y a mejorar la calidad de la oferta de visita al yacimiento”, con una “experiencia especial” al transitar por estos caminos de la antigüedad.