La compra de una vivienda nueva en la C. Valenciana se encarece 100 euros el metro cuadrado en tres meses

Únicamente un 14 % de las 25.114 operaciones efectuadas en el segundo trimestre corresponden a inmuebles residenciales sin estrenar, que pueden salir 10.000 euros más caras si llegan a los 100 metros cuadrados

Construcción de viviendas en València, este martes.

Construcción de viviendas en València, este martes. / Francisco Calabuig

Comprarse una vivienda nueva en la Comunitat Valenciana sigue complicándose. La falta de suelo disponible está provocando que los proyectos de construcción de pisos residenciales se estén desplomando a marchas forzadas, una situación que en paralelo está derivando en que los precios para poder acceder a esas nuevas edificaciones se esté disparando a la misma velocidad endiablada. Y el bolsillo de los ciudadanos ya lo nota con fuerza.

Porque, según reflejan los datos dados a conocer este martes por el Colegio de Registradores de la Propiedad de España, en la Comunitat Valenciana el metro cuadrado de obra nueva cerró el segundo trimestre del año escalando ya hasta los 1.930 euros, 99 más que el valor que se registraba en el final de marzo. Eso significa que, en solo tres meses, adquirir una vivienda nueva de 100 metros cuadrados se ha encarecido en hasta 9.900 euros, un incremento nada desdeñable en un momento marcado por el descenso de los ahorros tras el fuerte impacto inflacionario que se ha experimentado en los últimos meses. Pese a estas subidas a mayor ritmo que en España, el m2 valenciano todavía sigue siendo más 'económico' que la media nacional, que para este tipo de vivienda se halla por encima de los 2.200 euros.

Eso sí, el golpe al alza en los precios valencianos -+5,4 % en solo un trimestre- resulta especialmente significativo si se compara con la evolución que está teniendo la vivienda usada. Hasta junio, el coste del metro cuadrado de esta modalidad en la autonomía se situaba en los 1.404 euros, solo un 1,6 % más que el precio de marzo (1.381 euros). Además, a diferencia de la vivienda nueva, el encarecimiento de la usada se eleva a menor ritmo que en España (2,7 %).

Grúas construyendo varias viviendas en València, este martes.

Grúas construyendo varias viviendas en València, este martes. / Francisco Calabuig

Una de cada diez operaciones

Fruto de este encarecimiento de precios y de la mayor cantidad de vivienda disponible comparativamente se entiende también que la realidad de la compraventa se esté dando mayoritariamente en el caso de las casas usadas. En la autonomía, únicamente el 14,4 % del total de operaciones que se efecturaron en el segundo trimestre de 2023 se llevaron a cabo con pisos sin estrenar. O lo que es lo mismo, 3.618 sobre un volumen de compraventas valencianas de 25.114 distribuidas entre las 12.622 de Alicante, las 9.829 de Valencia y las 2.663 de Castellón.

Ese dato total supone, eso sí, una bajada importante de operaciones. En concreto, respecto al primer trimestre del año, la compraventa de viviendas se ha reducido en un 3,1 %. Aún así, según los Registradores, el territorio valenciano cuenta con el segundo mejor dato de España si se tiene en cuenta su población, ya que se dan 16,12 operaciones por cada 1.000 habitantes, un balance solo superado en Andalucía (20,46 %). No obstante, si se miran las hipotecas, el impacto ha sido todavía más importante, ya que en un contexto en el que la subida de tipos ha derivado también en una subida del euríbor -el indice de referencia para las mismas- y con ello en los costes de estos préstamos, la caída entre el primer y el segundo trimestre en la Comunitat Valenciana ha sido de hasta un 11,4 %, quedándose en las 10.984 hipotecas.

Varias viviendas en construcción en València, este martes.

Varias viviendas en construcción en València, este martes. / Francisco Calabuig

Alta demanda de extranjeros

Asimismo, resulta relevante que casi una de cada tres operaciones (29,9 %) en la autonomía las efectúen extranjeros, algo habitual en el territorio valenciano, con Reino Unido, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Polonia, Francia y Suecia como principales orígenes de los compradores.