Los bloques de viviendas de nueva construcción deberán reservar en Antella espacios “específicos, seguros, protegidos y accesibles” para el estacionamiento de bicicletas, que no computarán a efectos de edificabilidad, según la nueva ordenanza municipal “Reguladora del aparcamiento en edificios y recintos situados en zonas de uso residencial”, que entrará en vigor en los próximos días una vez elevada a definitiva la aprobación provisional ya que no se han presentado reclamaciones durante la fase de exposición pública.

El nuevo articulado establece la obligación de habilitar en suelo urbano como mínimo una plaza de aparcamiento para bicicletas por vivienda, mientras que los garajes de nueva construcción destinados a vehículos a motor que no estén vinculados a edificios de uso residencial de vivienda colectiva deberán reservar para las bicis al menos un 10 % de la superficie total de las plazas.

Acceso "cómodo y fácil"

Las zonas de aparcamiento para bicicletas en los edificios de uso residencial permitirán un acceso “cómodo y fácil” desde la calle y, para ello, esta nueva ordenanza establece que deberán situarse próximas a los principales accesos al inmueble, al nivel de la vía pública o planta baja del edificio y comunicados con estos accesos mediante itinerarios accesibles. No obstante, en caso de que no sea posible, se contemplan alternativas como situarlas en otras plantas a las que se pueda acceder mediante rampas o incluso un ascensor con una cabina con unas dimensiones como mínimo de 1,10 metros de anchura por 1,40 m de profundidad e, incluso, habilitarlas en otra parcela o edificio siempre que se encuentren a menos de 50 metros de la entrada del edificio.

El Ayuntamiento de Antella aprobó en septiembre de forma provisional esta nueva ordenanza que pretende regular la compatibilidad del aparcamiento en edificios y recintos situados en zonas residenciales con el uso residencial de las mismas y, superada la fase de exposición pública sin que se formularan alegaciones, la ordenanza ha quedado aprobada de forma definitiva.

La norma es de aplicación a los edificios privados de viviendas que se construyan, rehabiliten o reformen en zonas de uso residencial y también a los garajes. Recuerda la obligación de reservar plazas de aparcamiento para vehículos que ya recogen las normas subsidiarias que rigen en Antella -el 50 % del número de viviendas en las fincas con entre cuatro y ocho pisos y el 75 % en las de más de nueve viviendas – y, tras establecer la obligación de habilitar aparcamientos para bicicletas, también regula la necesidad de dotar a las nuevas fincas de una infraestructura mínima para la recarga de vehículos eléctricos y, en particular, la obligación de instalar sistemas de conducción de cables que permitan en el futuro el suministro de estaciones de estaciones de recarga para todas las plazas de aparcamiento.