La pasada Noche de San Juan José Lapaz, de 56 años, licenciado en Derecho y poeta en ciernes, invitó a su chalet de Llíria a tres desconocidos, entre ellos un 'cantaor' de flamenco tras escucharlo actuar en un local, para seguir la fiesta en su casa. Lo que a priori iba a ser una noche de juerga con música en directo, mucho alcohol y alguna que otra sustancia estupefaciente, se torció cuando presuntamente ‘sus invitados’ trataron de aprovechar la ocasión y el estado de embriaguez y adormilamiento de su anfitrión para registrar el inmueble en busca de dinero y objetos de valor. 

Según las versiones que dieron ayer los tres detenidos por el crimen ante la jueza de Instrucción número dos de Llíria, en ningún momento habrían tratado de robarle ni era esa la intención, y por supuesto mucho menos acabar con su vida. No obstante, las numerosas pruebas recabadas por el grupo de Homicidios de la Guardia Civil los incriminan y la jueza acordó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin posibilidad de fianza, de los tres presuntos implicados en el asesinato de José Lapaz, cuyo cadáver fue encontrado por unos familiares el pasado 25 de junio.

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Pasan a disposición judicial los detenidos por el crimen de Llíria Daniel Tortajada

Los arrestados, de nacionalidad española y de 22, 24 y 36 años, están acusados de los delitos de homicidio u asesinato, robo con violencia, hurto y uso de vehículo a motor –huyeron en el coche del fallecido– y tentativa de estafa, ya que habrían intentado sacar dinero de un cajero con la tarjeta de crédito de su víctima. 

Los tres prestaron declaración en dependencias judiciales y se acusaron los unos a los otros. Por un lado está la versión de dos de ellos, Juan José C. –el cantaor flamenco– de 36 años, y Jesús Francisco C., de 24 años, quienes acusan al tercero, identificado como Pedro C., de 22, de haber discutido con la víctima sin llegar a aclarar la causa y de ponerse muy violento con él. Así, estos dos acusados aseguran que le vieron propinarle golpes, incluso una patada en la cabeza, al hombre que los había invitado a una fiesta en su casa.

La víctima invitó a los presuntos homicidas, entre ellos un ‘cantaor’ de flamenco, para seguir la fiesta en casa

Aseguran que no lo conocían de nada y que simplemente fueron porque la víctima estaba decaído por una separación reciente y «quería desahogarse». Según coinciden, a Lapaz le gustó como cantaba el ‘cantaor’ y quiso seguir la fiesta en su casa. Incluso en un momento dado de la velada les dijo de llamar a unas prostitutas, según sus declaraciones.

No obstante, sin saber muy bien por qué, ya que los tres afirman que estaban muy bebidos, dos de ellos aseguran que Pedro –con antecedentes por otros delitos violentos– se puso fuera de sí y comenzó a pegarle puñetazos y patadas. Estos dos acusados sostienen que al ver el cariz que estaba tomando el asunto se asustaron y se marcharon. Eso sí, se fueron los tres juntos en el coche de su víctima creyendo que estaba todavía vivo.

Por su parte, el presunto autor material de la paliza se limitó a decir que no entró en la casa y que cuando pasó dentro ya estaba la víctima en el suelo y los otros dos pegándole.

Respecto al intento fallido de uso de la tarjeta de crédito del fallecido, uno de ellos reconoció que iba tan borracho que ni siquiera se planteó que sin el número pin no podía sacar dinero y que fue la propia víctima quien le dijo que la cogiera para comprar comida, aunque luego cambiaron de idea.

Se marchó de nuevo de fiesta

Después de huir del lugar en el coche de su víctima, un Peugeot 407, que conducía Pedro, abandonaron el vehículo junto al Parque de San Vicente de Llíria, y cada uno siguió su rumbo. Uno de ellos incluso siguió de fiesta y se fue a una discoteca de madrugada como si nada hubiera pasado.

El vehículo fue localizado por la Policía Local de Llíria, abierto y con las ventanillas bajadas, al día siguiente y unas horas después, al mediodía del 25 de junio unos tíos de José Lapaz encontraron su cadáver, con claros signos de violencia. El salón y el dormitorio de la víctima estaban revueltos, lo que apuntaba ya a un posible robo como móvil del crimen.

Trataron de sacar dinero con la tarjeta de crédito sustraída a la víctima pero no tenían el número pin

Según determinó la autopsia, la causa del fallecimiento fue un fuerte traumatismo craneal. Asimismo, el cadáver presentaba golpes por todo el cuerpo efectuados sin ningún tipo de objeto, como en un primero momento se barajó dada la violencia ejercida en los mismos.

Fruto de cinco meses de investigación el pasado miércoles la Guardia Civil arrestó a los tres presuntos autores del crimen y realizaron dos registros domiciliarios, uno en la localidad de Llíria y otro en Alberic. Desde ayer ya están los tres en prisión provisional.