El lunes, día 16, se celebrará el conocido como Blue Monday, según una supuesta fórmula matemática, en ese día, se dan las peores condiciones generales de todo el año, una jornada con raíces publicitarias que trata de conmemorar «el día más triste del año». Sin embargo, la tristeza es un sentimiento que va más allá de este famoso tercer lunes de enero y que deberíamos tomar en serio. Con los propósitos del Año Nuevo ya incumplidos, la cuesta de enero, las recién terminadas vacaciones, el frío y la reducción de las horas de sol propias de esta época del año no ayudan.

De acuerdo con la psicología del color, el día es asociado al azul, al ser un color que denota pasividad, tristeza, pesimismo o apatía. Pero, ¿y por qué azul? El azul es un color que se relaciona, a nivel de la percepción mental, con estados de ánimo más bien bajos. De acuerdo con la psicología del color, según Goethe, el azul es el color de la tranquilidad y la relajación, pero también se relaciona directamente con sensaciones de paz y pasividad, situación que puede llevar a la mente a procesos de aletargamiento que deriven en tristeza y hasta depresión.

Se cree que la denominación de Blue viene por el blues por ser un estilo de música que se caracteriza por su aire pesimista y melancólico y sus letras sobre los problemas personales o sociales

La tristeza azul es un estado de ánimo que predomina en algunas regiones del hemisferio norte en donde los inviernos son sumamente crudos y durante meses se vive con la ausencia de la luz solar (acaso una penumbra durante algunas horas en el día). Hay varias teorías sobre el tema. Se dice que esta asociación se remonta al origen del Blues, estilo musical nacido en el sur de Estados Unidos a finales del siglo XIX como derivación de las canciones de los esclavos negros de las plantaciones. Se caracteriza por su aire pesimista y melancólico y sus letras sobre los problemas personales o sociales. También hay una leyenda asociada una vieja tradición marina que al parecer hoy en día habría caído en desuso. Según esta hipótesis, cuando el capitán de un barco moría en medio de una travesía, se pintaban las velas y el casco de color azul y así es como llegaba a puerto la embarcación.

En inglés, la palabra blue sirve para hablar tanto de la tristeza como del color azul. Esta coincidencia ha provocado que el azul sea utilizado habitualmente como el color de la tristeza por el cine, la publicidad y la sociedad en general. De hecho, if you feel blue, si te sientes azul, no es que te hayas vuelto el Genio de la lámpara de Aladín, es porque estás de bajón, triste o deprimido.

Hay que sonreír y superar el blue monday Urban

En este día, predominan síntomas como la ansiedad, el pesimismo y la irritabilidad; así como la falta de energía, el insomnio o la falta de apetito y concentración. Pero, cómo enfrentarse al día más triste del año:

Come bien y apuesta por el chocolate negro: Algunos alimentos favorecen la secreción de serotonina y endorfinas, dos neurotransmisores importantísimos en el estado de ánimo. El chocolate, los arándanos, el salmón, así como las frutas y verduras en general son algunos de ellos.

Descansar adecuadamente  te permitirá sentirte más tranquilo y relajado. Además, la falta de sueño provoca depresión y ansiedad. No solo es importante la cantidad, sino la calidad del mismo. El periodo perfecto para adultos oscila entre las siete y ocho horas como mínimo. Procura que las sábanas sean suaves, que la habitación esté oscura y correctamente ventilada, que no haya ruidos, ni haga demasiado calor, etcétera.

Sal a hacer ejercicio: liberarás endorfinas y te permitirá mantenerte en forma. Esto influirá positivamente en la percepción de tu imagen corporal, más allá de los beneficios físicos en sí mismos.

Reflexiona: es la mejor manera de darse cuenta de los problemas y el primer paso par atajarlos. Dedícate un tiempo de soledad y disfruta de ella.

Sube la música: según una investigación de la Universidad de Manchester, subir el volumen de nuestro reproductor de música libera endorfinas, las mencionadas hormonas de la felicidad.

Explota tu creatividad: de hecho es una forma de expresión silenciosa. Puedes valerte del arte, de la música, de la escritura, etcétera.

Rodéate de gente alegre: sí, porque el buen humor y, hasta la sonrisa, se contagian.

Apuesta por una causa noble: ayudar a los demás de manera altruista te ayudará a sentirte útil y satisfecho contigo mismo. Aprovecha el Blue Monday para apuntarte a alguna organización benéfica.

Cambia de escenario: viaja, haz una escapada. Cambiar de rutinas momentáneamente nos hace más felices. Y hasta reduce las posibilidades de sufrir un ataque al corazón.