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Un posible sucesor que dinamita el discurso del PP valenciano

El ascenso de Feijóo, situado en el ala moderada del PP, complica a Mazón su postura sobre financiación y la lengua

El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo

El posible ascenso del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, al liderazgo nacional del PP no solo obligaría al PPCV de Carlos Mazón a reconstruir sus relaciones con Génova sino que, de alguna manera, podría dinamitar el discurso del PP valenciano en temas claves como la financiación autonómica o la lengua.

Carlos Mazón siempre se ha presentado como un liberal, una etiqueta que le permite una postura flexible en muchos asuntos. Ahora bien, desde que preside el partido, precisamente por su afinidad con la cúpula directiva en manos de Pablo Casado y Teodoro García Egea, ha estado cómodo en ala más dura, alejado de los posicionamientos más moderados que en el PP representaban otros barones como, además de Feijóo, Juan Moreno Bonilla (Andalucía) o Alfonso Fernández Mañueco.

De hecho, Mazón se estrenó sumándose a la llamada foto de Colón, aunque con una vuelta de tuerca. El alicantino quiso clonar este acto en Alicante para darle un acento valenciano a la protesta por los indultos a los encarcelados por el procés, un asunto del que el PP nacional hizo bandera, en contra del criterio de otros barones.

Pero el problema va más allá de centrar el discurso o tratar de moderar posiciones. Feijóo representa a uno de los barones del PP cuyo modelo para la reforma de la financiación autonómica es más diametralmente opuesto al que el PP valenciano defiende para la Comunitat Valenciana junto a los partidos de izquierdas que sostienen el Botànic.

Feijóo está en la tesis de la llamada España vaciada, que quiere dar más peso a criterios como la despoblación, el envejecimiento o la dispersión frente a la propuesta valencana que se sustenta en la población efectiva. Resulta evidente que con Feijóo en Génova esta postura ganaría peso en el debate estatal y a los populares valencianos les resultaría más complicado no colisionar con la dirección de su partido.

El modelo de Feijóo para la reforma de la financiación es diametralmente opuesto al del PPCV

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Por otro lado, el presidente de la Xunta representa una visión periférica de España frente al centralismo de Casado. Esta posición, que en un principio podría ser positiva para el PPCV, chirría con la batalla identitaria retomada por los populares que han hecho del anticatalanismo una bandera.

No solo eso, los populares valencianos hablan continuamente de "imposición" del valenciano frente al castellano y están en contra, por ejemplo, del requisto lingüístico para el acceso a la función pública. Además, han presentado numerosos recursos ante los tribunales para tumbar el plurilingüismo en el sistema educativo. Este conflicto es inexistente en Galicia, donde el PP incorpora el gallego y en las aulas sin grandes traumas.

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