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Tribunales

"Benavent era el recaudador de mordidas del 2 % o 3 % de los contratos"

Los dos primeros instructores de la UCO de la Guardia Civil en el caso Taula confirman que el yonqui del dinero orquestó un "desvío de fondos de Imelsa para aumentar su patrimonio personal"

Marcos Benavent el día que "reapareció" en la Ciudad de la Justicia el 26 de mayo de 2015 y confesó haber sido un "yonqui del dinero". Fernando Bustamante

"El papel de Marcos Benavent era el de recaudador en la Fundación Jaume II el Just. El director gerente revestía de legalidad los contratos y después Benavent se encargaba de visitar a las empresas para reclamar el 2 o 3% de las adjudicaciones".

La ocupación principal de Marcos Benavent, exgerente de Imelsa y autoconfeso yonqui del dinero, durante la primera década del siglo XX quedó ayer meridianamente clara durante la declaración como testigos peritos de dos guardias civiles. Se trata de dos agentes del grupo de delitos contra la Administración de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que participaron en los inicios del caso Taula y que declararon ayer en el juicio de la pieza de Thematica Events, que analiza los contratos de esta mercantil con la empresa pública de la Diputación de València, Imelsa, el Ayuntamiento de València y el Partido Popular. Unas vistas que se celebran desde el pasado 2 de mayo en la sección quinta de la Audiencia de València y que se prevén finalizar el próximo 8 de junio.

Ambos agentes estuvieron relacionados con la causa solo en los inicios, ya que ambos fueron ascendidos o destinados a otra unidad, pero fueron los que recibieron los dos lápices de memoria con las grabaciones de las prácticas corruptas que Benavent hizo durante años. Ambas memorias USB fueron entregadas por la entonces diputada de EU en la Diputación de Valencia y actual consellera de Transparencia, Rosa Pérez Garijo, y por el ex suegro de Marcos Benavent a la Fiscalia Anticorrupción. Los agentes han confirmado que los dos dispositivos contenían las mismas grabaciones e información. Cuando pudieron tomar declaración a Benavent, ambos agentes también confirmaron que "no refirió ningún caso de manipulación. E incluso nos dio información de contexto importante que no se deduce de los audios y que se aportó en las declaraciones".

Los dos instructores policiales de la UCO también fueron los encargados de investigar y redactar el primer informe sobre el epicentro de la trama, el exgerente de Imelsa, Marcos Benavent, que en aquellos momentos incipientes del caso Taula estaba desaparecido y viajando alrededor del mundo hasta que "reapareció" el 26 de mayo de 2016. De la vida laboral del yonqui del dinero, los dos agentes han recordado que aparecía dado de alta en la Seguridad Social por primera vez en 1999 en el Ayuntamiento de Xàtiva. Ejerció de autónomo en varias empresas con las que empezó a coquetear con el mundo de la noche al regentar un bar de copas y una peluquería, bautizada "Qué hay de lo mío". Toda una declaración de intenciones.

También trabajó para la empresa Engloba, con el empresario Rafael García Barat (investigado en la causa) hasta que fue contratado en la Fundació Jaume II el Just, creada en 1999 por la Generalitat de Eduardo Zaplana para recuperar el monasterio cisterciense de Simat de la Valldigna y que con la llegada de Francisco Camps al Consell, estaba llamada a convertirse en la "reserva espiritual de las esencias valencianas".

La Fundació Jaume II el Just "iba a dirigirla Marcos Benavent, pero colocaron en su lugar como gerente a Vicente Burgos", expresidente de Nuevas Generaciones del PP, amigo de facultad tanto de Camps como de Benavent y primer marido de la exconcejala de Cultura del Ayuntamiento de València, Maria José Alcón, ya fallecida y que estuvo investigada en esta causa. A juicio de los dos agentes de la UCO Benavent inicia en esta fundación su presunta actividad delictiva donde creó una alianza de intereses con Vicente Burgos.  

La función de Benavent en la Fundació Jaume II el Just era la de "recaudador", según ambos agentes. "Vicente Burgos revestía de legalidad los contratos que adjudicaba y Marcos Benavent después visitaba las empresas adjudicatarias para pedirles [una comisión] el 2 o 3% de las adjudicaciones". Entre estas empresas ya estaba Thematica Events, en la que Benavent acabó siendo copropietario junto al empresario Rafael García Barat. Thematica Events facturó 1,7 millones a la fundación llamada a ser el "centro espiritual de los valencianos" y que la Generalitat no fundió a negro hasta 2017. Cuando Burgos dejó la fundación en 2007, la Jaume II el Just tenía una deuda de 9 millones de euros.

Además de comisionista, Benavent también fue un "zombi" en la Fundación: su sueldo salía de la Jaume II el Just, pero desde 2004, cuando Alfonso Rus llega a la presidencia del PP de la provincia de València, "se encargaba de tareas de comunicación en el partido", según los dos agentes de la Guardia Civil.

Cuando en 2007 Rus es elegido presidente de la Diputación de València, Marcos Benavent, entonces su hombre de confianza, es designado gerente de la empresa pública Imelsa. Desde esa fecha, "Thematica Events deja de facturar a la Fundación Jaume II el Just para facturar a Imelsa". Los dos Guardias Civiles tienen claro que desde Imelsa Benavent orquestó un "desvío de fondos de Imelsa a la sociedad Berceo Mantenimientos para aumentar su patrimonio personal", con la ayuda de dos testaferros, a los que también se juzga en esta causa.  El próximo lunes otros tres guardias civiles de la UCO desgranarán las presuntas mordidas orquestadas por Benavent y García Barat a través de Thematica Events con los contratos del Bibliobús (Ayuntamiento de València), Metamorphosis (Imelsa) y las campañas electorales de Moncada y Vilamarxant en 2007 (Partido Popular).

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