¿Y dónde tocará mi banda?

La apertura del Roig Arena ampliará decisivamente el mapa de la música en directo en València, pero el aumento en el número de actuaciones revela la necesidad urgente de más salas medianas y pequeñas

El nuevo pabellón, cuya inauguración se ha previsto para principios de 2025, está diseñado para adaptarse a distintos espectáculos con aforos que van de los 2.000 a los 18.500 espectadores

Imagen del interior en obras del Roig Arena tomada hace un mes. Este recinto podrá acoger conciertos de entre 5.000 y 18.600 espectadores.

Imagen del interior en obras del Roig Arena tomada hace un mes. Este recinto podrá acoger conciertos de entre 5.000 y 18.600 espectadores. / Roig Arena

Voro Contreras

Voro Contreras

Lo decía el pasado viernes el músico y productor valenciano Nacho Mañóen una entrevista para Levante-EMV: las crisis de las discográficas y la irrupción de las plataformas han aniquilado a la clase media musical. O hay grandes estrellas, de las que desfilan por la alfombra roja de los Grammy Latino, o artistas que han de compaginar la música con otros oficios para poder sobrevivir.

Esta desaparición de la clase media se puede aplicar también a los espacios de conciertos. En ciudades como Madrid y Barcelona el aumento en el número de actuaciones en los últimos años está destapando la falta de salas medianas para acoger música en directo. Pero este es un fenómeno que València se viene sufriendo desde mucho antes. Aquí podríamos datar incluso el inicio del desastre: el final de 1999 en el que la mítica Arena Auditorium acogió sus últimas actuaciones.

La oportunidad del Roig Arena

Hay otro hito en el calendario -en este caso, aún por venir- que puede suponer un cambio importante en el panorama valenciano de la música en directo: la inauguración prevista para principios de 2025 (aunque las obras terminarán a finales de 2024) del Roig Arena. El nuevo pabellón deportivo será también el primer gran recinto de conciertos a cubierto con una capacidad para 18.500 espectadores, lo que supondrá la inclusión de València en el circuito de los grandes conciertos nacionales e internacionales que ya pasa por Madrid, Barcelona, Bilbao o Sevilla.

Imagen aérea reciente del Roig Arena.

Imagen aérea reciente del Roig Arena. / Roig Arena

El espacio estará gestionado por Licampa 1617, la sociedad de Juan Roig creada para construir un pabellón sostenible en la ciudad de València, que se ha aliado con The Music Republic (promotora del Festival de les Arts, el Arenal y el FIB) para la organización de los espectáculos musicales. Además del recinto principal, el Roig Arena contará con una “sala multiusos” con capacidad para 2.000 espectadores que también podrá acoger conciertos durante todo el año.

Esto podrá suponer otra evolución importante en el calendario de conciertos de València ya que la ciudad tampoco dispone ahora de ningún recinto con esta capacidad -un poco menos de la que tiene, por ejemplo, el Razzmatazz 1 de Barcelona o la Riviera de Madrid- destinado a la música popular.

Un recinto adaptable

Pero pese al Roig Arena, València seguirá careciendo de una sala con la capacidad que tenía Arena Auditorium. Es decir, los 4.000 espectadores que actualmente caben, por ejemplo, en el Sant Jordi Club de Barcelona donde el próximo año actuarán desde Depeche Mode a Laura Pausini, Nicky Nicole o Andrea Boccelli.

En este sentido, desde el Roig Arena han confirmado a Levante-EMV que el propio recinto de grandes conciertos podrá adaptarse a eventos por debajo de los 18.500 espectadores y cubrir así distintos rangos de aforos para conciertos ‘indoor’ a partir de 2.000 espectadores.

Un rango, por cierto, tan amplio que hará del futuro pabellón de la calle Bomber Duart en una pieza cotizadísima para los promotores musicales, que tendrán que competir entre ellos y con las competiciones del Valencia Basket para encontrar fechas libres para sus propuestas. Eso sí, desde el Roig Arena explican que el recinto se ha diseñado de tal manera que en un mismo fin de semana la pista central del recinto pueda adaptarse para acoger un gran concierto, una competición deportiva o un evento corporativo.

Concierto de Jim JonesAll Stars en 16 Toneladas.

Concierto de Jim JonesAll Stars en 16 Toneladas. / Liberto Peiró

Poca oferta por encima de los 2.000 espectadores

Más allá de esta posibilidad, la ciudad solo dispone actualmente de dos recintos en los que organizar conciertos a cubierto (ambos municipales) para más de 2.000 espectadores: el velódromo Luis Puig (6.500) y la Font de Sant Lluís (8.000). Ambos han acogido actuaciones en el pasado (Simple Minds, Bob Dylan, Sting, The Cure, Iron Maiden, Lenny Kravitz, Leonard Cohen, Duran Duran, Supertramp, Motörhead, The Cure o Status Quo, por hablar solo de nombres internacionales), pero ya hace tiempo que no se planta allí un escenario para ofrecer música. Tampoco sus condiciones acústicas o sus comodidades para artistas y públicos son las mejores.

Por debajo de los 2.000 espectadores la oferta de salas para el rock, pop y otras músicas en directo es, lógicamente, más amplia. Va desde los 150 o 200 espectadores que pueden tener espacios como La Residencia, La Casa de la Mar o Radio City, a los 1.400 de la sala principal de Repvblicca. En este rango caben escenarios consolidados como la sala Moon (950), La Plazeta (750), Palau Alameda (700), Jerusalem (550), Rock City (500), Peter Rock (320), Matisse (300), Loco Club (300), Black Note (250) o 16 Toneladas (250), y algunos de reciente creación como la discoteca Spook (800).

A estos recintos habría que añadir la posibilidad que auditorios públicos o teatros privados ofrecen de vez en cuando para celebrar actuaciones de música popular, como el Palau de la Música (1.750 espectadores), el Palau de Congressos (1.500), el auditorio de Les Arts (1.490), el Principal (1.200), el Olympia (1.000), la Rambleta (700), El Musical (400), el Rialto (350), el Micalet (250) o la Mutant (200).

Y no hay que olvidar el gran número de "cafés culturales" que ofrecen varias veces por semana música en directo para un público más reducido, como pueden ser Jimmy Glass, Espacio Inestable, El Volander, Café Mercedes, Ubik Café, Biplaza, Monterey Pub, Electropura, La Viti, George Best, Kafcafé, Tulsa, St Patricks, Max Max, Villa Indiano, Marino Jazz, Splendini, Centro Excursionista, Hard Rock Cafe o el Casino de Benimaclet.

"No podemos programar todo lo que queremos"

Aun así, y tal como confirma el responsable de la promotora valenciana Tranquilo Música, Juan Enrique León, en València hay ahora más oferta de conciertos que lugares donde celebrarlos. La demanda de salas supera a la oferta. “No podemos programar todo lo que queremos. Se nos caen muchos grupos porque no encontramos sitio para que puedan tocar”, asegura el promotor.

Hay varias razones que explican este problema. Una, la ausencia actual en el circuito valenciano de esa “clase media” en el mapa de recintos musicales que está por encima de los 1.000 espectadores de la Moon o los 1.400 de Repvblicca.

Valencia VLC festival vibra fest de mahou concierto se la la love

Valencia VLC festival vibra fest de mahou concierto se la la love / Francisco Calabuig

"Y ahora los grupos no paran de tocar"

Y dos, que los artistas quieren actuar más porque, diezmada la industria discográfica y destruida esa clase media que, sin desfilar por alfombras rojas, podía vivir de la música gracias a los discos que vendía, los conciertos son la única forma que tienen de obtener ingresos.

“Ahora los grupos no paran de tocar -confirma Juan Enrique León- y el problema es que muchas veces no tienen dónde hacerlo. Con los grupos nacionales es menos problema, porque pueden esperar a encontrar fechas disponibles, pero los internacionales que vienen de gira en algún periodo concreto a veces tienen que saltarse València porque se encuentran con todas las salas ocupadas”.  

Qué no solucionará el Roig Arena

La aparición del Roig Arena amplía el mapa de la música en directo en València. Pero hay un problema que la futura infraestructura no podrá solucionar: el de la falta de recintos para conciertos al aire libre en la ciudad.

Actualmente, hay dos grandes espacios que acogen festivales y conciertos con capacidad para unos 20.000 espectadores: la Marina Sur y la Ciutat de les Arts. Pero el primero tiene este uso de forma transitoria ya que la Autoridad Portuaria quiere destinarlo más pronto que tarde a su uso naútico original. Y el segundo ya solo acoge grandes actuaciones musicales en los meses de mayo y junio por las quejas de los vecinos de la zona ante el alto nivel de decibelios.

El público llena el recinto de la Ciutat de les Ciències durante un concierto del Festival de Les Arts en el año 2019.VALENCIA 2019-06-08 Festival de Les Arts

El público llena el recinto de la Ciutat de les Ciències durante un concierto del Festival de Les Arts en el año 2019.VALENCIA 2019-06-08 Festival de Les Arts / L-EMV

Estadios o Puerto

La alternativa puede pasar por los estadios de fútbol. De hecho, el pasado viernes ya se anunció que el mexicano Luis Miguel actuará en el estadio Ciutat de València, cuyo aforo podría superar los 20.000 espectadores. Y quizá también el Nou Mestalla pueda acoger espectáculos musicales, como de forma esporádica ha hecho también el actual estadio del Valencia CF.

Pero los promotores de conciertos en la ciudad tienen otro objetivo más ambicioso: que València disponga de un recinto para grandes festivales como Monte Cobetas en Bilbao, el Parc del Forum en Barcelona o la Ciudad del Rock en Arganda, y que logre reunir masas de público por encima de las 50.000 personas. En este sentido, se ha hablado de los terrenos en los que la APV pretende desarrollar la ZAL del Puerto de València. Este proyecto ha sido declarado nulo por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, pero sus impulsores aún no se han dado por vencidos.  

Valencia. Zal del puerto de Valencia

Valencia. Zal del puerto de Valencia / L-EMV