Francesc Colomer: "La tasa turística no ayuda a regular la masificación de visitantes"

El secretario autonómico de Turisme apuesta por la «terapia» del civismo y por usar la tecnología para repartir por el territorio la llegada excesiva de visitantes del turismo de cruceros o en València en Fallas

El secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, durante la entrevista.

El secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, durante la entrevista. / Miguel Angel Montesinos

Ante una Semana Santa que se prevé buena en ocupaciones y el horizonte de los 30 millones de visitantes en 2023, Francesc Colomer llama a no «hiptonizarnos» con los datos. Eso sí, respecto a los nuevos pliegos del Imserso, insiste en que si siguen «los precios de miseria» para los hoteles del programa, estos «desertarán».

Se prevén ocupaciones de hasta el 85 % para toda esta Semana Santa tras, por ejemplo, unas Fallas que fueron de récord. ¿Está la Comunitat Valenciana de moda?

Yo creo que sí. Es el gran momento de la Comunitat Valenciana por muchos motivos y el turismo le aporta un gran argumento, una propuesta de valor que subraya la importancia del momento. Venimos de un comienzo de año bueno. Las Fallas y la Magdalena han sido un revulsivo. Y ahora en Semana Santa todo apunta que el nivel de ocupación será bueno y es muy posible que incluso las cifras se incrementen. El sector lo merece, viene de un tiempo muy malo, tiene que devolver los ICOs… Venimos de un túnel de mucha oscuridad, de muchas pérdidas y de una recuperación que no es tan automática como parece.

¿Las empresas no han logrado recuperarse de la situación casi de abismo de estos años?

Hay realidades muy diversas. El tejido empresarial turístico valenciano ha querido conciliar de la mejor forma posible la calidad y el precio. Le ha costado mucho repercutir en el cliente el incremento enorme de los costes de producción, la inflación y un largo etcétera de subidas en toda la cadena de suministros, la energía... Yo creo que el sector ha pensado más en el cliente y no ha terminado de repercutir todos los costes de producción.

¿Pero el sector ha seguido siendo rentable?

Sin duda sí, porque han sobrevivido muchísimas empresas. Hay una percepción de que existe futuro y sostenibilidad económica en el sector. Puntualmente se ha pasado muy mal, porque había mucha gente endeudada y los ICO ayudaron a resistir pero vuelven y hay que pagarlos, etc. Pero sí, es rentable.

Vayamos a cifras, ¿es un objetivo realista superar este 2023 los 30 millones de turistas?

Sí, pero no puede hipnotizarnos el batir récords cada año. Debe preocuparnos la rentabilidad, la vertebración del territorio, el control de capacidad de carga y sobre todo, la desestacionalización en base a la diversificación de productos. Es muy importante saber cómo vamos en certificados de calidad, en transformación digital, cómo va capilarizando en el territorio la sostenibilidad. Esos son los parámetros, junto a la rentabilidad, que más nos interesan. Quedar hipnotizados por una cifra no es lo importante.

Recuperar la conexión aérea directa con EE UU es un objetivo plausible a medio plazo

¿Ve algún tipo de turismo en el que se deba mejorar más?

En el tema del MICE, el turismo de congresos, que es muy rentable, porque ayuda a posicionar a las ciudades a nivel cosmopolita e internacional. Queda recorrido también a nivel de cultura, de patrimonio, de la música, de la gastronomía... Y en los que ya hemos hecho un gran camino, tendremos que volver a empezar pero con mayor calidad, identificación y sostenibilidad. Es una lucha inacabada. Pero el que más, el MICE. Tenemos que hacer un empujón fuerte ahí.

Con todo esto que comenta, ¿piensa que el turismo sigue estando denostado a pesar de su impacto económico?

Si hay serenidad en la forma de interpretar el turismo, veremos que es una de las palancas de transformación y de regeneración de la economía más importantes que tenemos. Es el sector más patriótico porque sus anclajes no pueden deslocalizarse. Tú no puedes deslocalizar un castillo, un relato, un sabor, una climatología, una hospitalidad. Es verdad que existe una narrativa económica que desprecia el turismo, pero creo que no está actualizada. El otro día leía que existen 35 nuevas profesiones vinculadas a la cuarta revolución industrial ligadas al turismo. Ese es el futuro.

Francesc Colomer, secretario autonómico de Turisme, durante la entrevista.

Francesc Colomer, secretario autonómico de Turisme, durante la entrevista. / Miguel Angel Montesinos

Ha hablado de capacidad de carga. Las Fallas fueron buenas pero con masificación. ¿Piensa que medidas como la tasa turística no ayudan a contrarrestar esa afluencia desmesurada?

En el mismo argumentario de la gente que defiende la tasa turística se dice que allí donde se ha aplicado no ha menguado la llegada de visitantes. Al contrario, ha subido las llegadas por año. Creo que está todo dicho. La tasa no es un regulador de la capacidad de carga. Destinos que tienen tasa siguen teniendo problemas de civismo, de respeto. No es una terapia para disminuirlo y tener un espacio más confortable.

¿Y cuál es la terapia entonces?

La que está ligada a la propia civilización, la educación y el civismo. Nosotros acabamos de sacar un decálogo de cuál debe ser el comportamiento del turista que viene. El respeto a las tradiciones y el respeto a nuestra forma de ser, al patrimonio, al medio ambiente... Y después la tecnología debe ayudarnos a distribuir a los turistas y hacer posible ese control de la capacidad de carga. Es un reto, porque se puede morir de éxito y debemos evitarlo.

Al respecto de esa muerte de éxito está la masificación que se da con el turismo de cruceros en València. ¿Debe haber limitaciones?

Con el turismo de cruceros encontramos dos virtudes. La primera es que puedes ser puerto de salida, que te da una noche de pernoctación, hace consumir más en el territorio y genera economía en toda la cadena de valor. Y después los cruceros son una plataforma de promoción de prescripción de la ciudad, para que la gente vuelva.

Pero tiene también esa parte negativa...

Sí y lo que debemos hacer en los cruceros es que sus visitantes puedan fluir por todo el territorio y evitar sensaciones de extrema masificación. Estoy siempre a favor del control de la capacidad de carga, pero es verdad que las ciudades frecuentadas tienen ese contrapunto.

La semana pasada viajaba a Nueva York para, entre otros asuntos, tratar de recuperar la conexión aérea directa con la autonomía. ¿Qué probabilidades le ve?

Es un objetivo estratégico plausible a medio plazo. La compañía con la que estuvimos [JetBlue] está ahora en un período de encargo y construcción de más flota. Pero para estar en ese radar, lo importante es que se den dos cuestiones fundamentales. Primero la reciprocidad, es decir, que quien vaya también vuelva, y sobre todo debe haber una convicción previa. El destino y su producto importa. Fuimos a crear condiciones porque proyectar que la Comunitat Valenciana representa esa centralidad de los valores de la mediterránea es muy importante. Es picar piedra y constancia.

Francesc Colomer, secretario autonómico de Turisme, durante la entrevista.

Francesc Colomer, secretario autonómico de Turisme, durante la entrevista. / Miguel Angel Montesinos

¿Está decepcionado con que los nuevos pliegos del Imserso no hayan actualizado el dinero para los hoteles del programa?

Vamos a ver cómo termina la historia, porque sí ha habido un incremento de recursos pero porque se ha diversificado también el tipo de viaje. Creo que eso está bien. Pero claro si se diversifica las opciones de viaje con los precios de miseria para el sector, este desertará. Se trata de actualizarlos después de la inflación que hemos tenido y de tantos años que el Imserso se ha aguantado en el altruismo y voluntarismo del sector turístico.

Mazón sabe que hemos creado alianzas muy fuertes en el sector basadas en el respeto

El líder del PP, Carlos Mazón, ha dicho que sería de lo poco que salvaría para su Gobierno. ¿Por qué piensa que la derecha está tan en línea con su trabajo?

No soy yo ni mi trabajo, porque al final no se me puede separar del presidente bajo ningún concepto. Yo creo que Mazón sabe, o todo el mundo puede saber, que nosotros hemos creado alianzas muy fuertes en el sector basadas en el respeto. Yo tengo pasión por el sector turístico y nosotros en ocho años no hemos dedicado ni una palabra a criticar nada ni a nadie. Al final, con las mismas piedras, puedes hacer muros o construir puentes. Hemos hecho lo segundo y creo que esto ha generado una sensación positiva.