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Positivos que escapan a los registros

Las farmacias detectan casos positivos que no suben a los registros oficiales | Se trata de estudiantes, niños o amas de casa que no necesitan tramitar después una baja

Una joven se hace el test de antígenos en casa tras comprarlo en la farmacia.

Que esta sexta ola de coronavirus es, por ahora, la que ha roto todos los récords en cuanto a número de contagios en lo que llevamos de pandemia es incuestionable. Lo que no está tan claro, y muchos expertos en Epidemiología coinciden, es que el actual sistema de registro de positivos covid (por muy exhaustivo que sea) esté realmente dando una imagen real de esta sexta ola en todo su esplendor. Se sabe que, como en las anteriores, hay muchos positivos asintomáticos que ni siquiera llegan a ser diagnosticados -y menos ahora después de que con el colapso de la Primaria se hayan dejado de hacer los rastreos de contactos- pero en las últimas semanas hay cada vez más infectados por covid, que sí saben que lo son pero que, sin embargo, no llegan nunca a figurar en ningún registro oficial.

Los síntomas más leves que provoca ómicron, la inmunidad que ofrece la vacuna contra la covid, la venta sin receta de los test de autodiagnóstico en las farmacias y, sobre todo, los problemas para acceder al sistema sanitario (con centros de salud colapsados y centralitas que no dejan de comunicar) han generado el caldo de cultivo perfecto para que muchas personas desistan de notificar que son un nuevo contagio de coronavirus una vez que el test que se han hecho en casa haya dado positivo. Y todo pese a que ahora se puede hacer a través de las farmacias, más de 700 en toda la Comunitat Valenciana. Son, sobre todo, personas que no necesitan solicitar una baja y que deciden autoaislarse sin notificarlo.

Los farmacéuticos son, precisamente, uno de los colectivos que ha detectado que esto está sucediendo en lo peor de la sexta oladel coronavirus, sobre todo desde que han entrado en el sistema de notificación de contagios el pasado viernes. "Sí, hemos detectado mucha gente que compra test para hacerse en casa y luego nos dicen que han salido positivos pero que no lo notifican en ningún sitio", comenta Mª Carmen, farmacéutica de la única botica de Meliana que se ha adherido al sistema de registro de positivos. "Una vecina me contó que tenía a sus tres hijas confinadas pero que no hacía falta que fueran a repetirlo", explica.

Se trata, como explican varios farmacéuticos que han detectado esta práctica, de personas que "son estudiantes, amas de casa, niños o personas que no necesitan registrar el positivo y conseguir así una baja y que ya saben lo que tienen que hacer, confinarse durante 7 días y pasarlo en casa si los síntomas son leves", añade César Cortés, de la farmacia Parque Central de València. "Hay toda una bolsa de positivos que ni siquiera están subiendo al registro. El número total de positivos no lo vamos a saber realmente", añade Cortés.

"Hay toda una bolsa de positivos que ni siquiera están subiendo al registro. El número total de positivos no lo vamos a saber realmente"

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Para Andrés, farmacéutico en la botica Asensi Alcoverro de Sant Isidre, el colapso de los centros de salud y los problemas para acceder o ponerse en contacto con los profesionales han ayudado a que estos días se esté dando más esta práctica. "Lo he comprobado con gente que sí ha intentado acceder al centro de salud y que no ha podido y que también ha declinado venir a repetirse el test en la farmacia para que constara el positivo porque, en ocasiones, se trataba de niños y no querían hacerles pasar otra vez por la 'tortura' del palito", comenta Andrés, que reconoce que los adultos sí van a la farmacia a repetirse la prueba y que conste, pero porque es la única manera de después pedir de forma telemática la baja a través de la web implementada por la Conselleria de Sanidad.

Aunque no quede constancia en ningún registro, si la persona que ha dado positivo solo tiene síntomas leves y decide aplicarse el protocolo y autoaislarse, no debería haber mayor problema salvo el de ser conscientes de que el cuenteo de casos y, por tanto, la curva, no recoge todo lo que está pasando. El problema puede aparecer cuando esos positivos no figuran, no se comunican y siguen haciendo vida normal.

La clave, en las aguas residuales

Los expertos en Salud Pública tienen claro que por exhaustivo que sea el sistema actual de seguimiento de la pandemia no se llega a todos los casos. Este es una de los motivos por los que, en estos días en que se quiere vislumbrar ya el pico de la curva de contagios, vayan con cautela al ser conscientes de que hay muchos parámetros que las estadísticas no están reflejando, como menos rastreo de contacto y menor notificación de positivos, por ejemplo. En estos momentos, al igual que en los primeros compases de una nueva ola, hay que recurrir al control de las aguas residuales para tener un indicador fiable de lo que está pasando y ahí, en las depuradoras, sí parece que se está llegando sino al pico de la curva, sí a una meseta.

La vigilancia de las aguas residuales augura que la sexta ola va a empezar a bajar

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"Realmente aquí no dependemos de que la persona quiera pasar o no por un test o notificarlo o no, los residuos son lo que son", reconoce Gloria Sánchez, investigadora del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA), dependiente del CSIC y que participa en el proyecto VATar Covid-19 de vigilancia de las aguas residuales para detectar de forma precoz el SARS-CoV-2. Según esta red nacional de control, en la semana del 9 al 15 de enero ya se estaba viendo una "estabilización después de dos o tres semanas de haber llegado a récord de concentración" de niveles de copias genómicas del virus en el agua. "Habrá que ver lo que pasa esta semana, para confirmar que no vamos a subir más", añade Sánchez. De ser así, el pico de la curva estaría cerca.

La depuradora de Pinedo es la que aporta, en esta red nacional, los datos de la Comunitat Valenciana. Según este punto de estudio, la cantidad de coronavirus en las aguas residuales "ha descendido ligeramente", explica la investigadora que asegura que hay que tomar los resultados con cautela ya que la semana pasada llovió y esto puede haberlos distorsionado. Se trata de la primera disminución del virus en aguas residuales en la EDAR de Pinedo que se ve desde finales de septiembre. El seguimiento que hace el Ayuntamiento de València, a través de la empresa Global Omnium, apunta también a un descenso en la cantidad de coronavirus detectado en las plantas de la ciudad.

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