Podem 'avala' la salida de Sumar para diferenciarse de Compromís

Los morados, en pleno proceso de reconstrucción en la Comunitat Valenciana, abogan por un discurso que no sea "servil" con el PSOE

María Teresa Pérez junto a Ione Belarra en un acto de Podem en València.

María Teresa Pérez junto a Ione Belarra en un acto de Podem en València. / Rober Solsona/ Europa Press

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

En política, todo está relacionado como causa o como consecuencia. La salida de Podemos de Sumar no tiene efectos directos sobre los representantes valencianos en el Congreso porque los morados no tuvieron representación por Alicante, Valencia ni Castellón (de hecho, en las papeletas no había candidatos vinculados a la formación, algo que los morados calificaron de "veto"), pero sí entra de lleno en el proceso de reconstrucción que el partido de los círculos tiene por delante en la Comunitat Valenciana tras quedar fuera de las Corts el 28M.

Según expone María Teresa Pérez, portavoz de la formación a nivel estatal y convertida tras el 28M en el principal referente autonómico, la marcha al Grupo Mixto ayudará a la federación valenciana a marcar distancias con uno de los partidos que componen Sumar: Compromís. La proximidad ideológica de ambas formaciones ha hecho que siempre haya una relación complicada que ha pasado por diferentes fases: fueron socias de coalición en 2015 y 2016, compañeras de gobierno en el Botànic y rivales electorales en mayo con tensión de fondo por el papel en Sumar.

"Somos fuerzas distintas, con un discurso diferenciado y esto nos permite defender nuestra autonomía", explica la dirigente alicantina quien reivindica la "hoja de ruta" marcada por los inscritos y que se ha consumado en la salida al Grupo Mixto. Pérez defiende la decisión tomada por los cinco parlamentarios de Podemos: "Ya está bien de humillaciones, nos han intentado anular y no lo vamos a permitir", explica al tiempo que critica el "trajo injusto" que asegura que ha vivido la formación en la Comunitat Valenciana.

Lo dice tanto por el 23J, donde no hubo nombres de Podemos en las listas, como por las elecciones del 28M donde, señala, intentó "construir una candidatura de unidad con Compromís", pero los valencianistas dice que se negaron. "Y por eso se perdió el Botànic", añade. Las heridas aún continúan abiertas. En aquella campaña electoral, de hecho, hubo acusaciones de los morados a Compromís de ser un partido "de centro" y de estar supeditados al poder. Uno de los momentos evidentes fue la polémica en torno a Mercadona y Juan Roig.

María Teresa Pérez, en un mitin de Podemos en Alicante.

María Teresa Pérez, en un mitin de Podemos en Alicante. / Áxel Álvarez

La salida de Sumar incrementa esa línea por parte de los morados que en la Comunitat Valenciana sirve, defiende la portavoz de Podemos, para diferenciarse de Compromís. La exdirectora general del Instituto de la Juventud reivindica una organización en la izquierda "que no lama las botas al PSOE" y que "impugne el régimen del '78" donde, explica, no se encuentra "una parte" de la coalición valencianista. "Una parte de Compromís tiene una actitud más servil, es legítimo, pero no nos representamos en eso", asegura.

Podem se encuentra a la espera de una celebración de la asamblea autonómica que elija una nueva dirección tras la dimisión de Pilar Lima. Se espera que reciba "pronto" la orden de Madrid para convocarla. Mientras tanto, los morados se rearman en la Comunitat Valenciana con un discurso duro, abogando por ser una fuerza "desobediente", que dice "las cosas claras" y llamando a la impugnación "del régimen del 78" de los orígenes.