El párroco de Albalat dels Tarongers, Vicente Planells, declinó reunirse con la alcaldesa, Maite Pérez, momentos antes de que se produjera el pleno extraordinario en el que se le iba a reprobar por «los discursos de odio pronunciados en sus homilías», recogía la corporación municipal en el acuerdo plenario.

El encuentro con la alcaldesa, que el cura le había solicitado, y del que él mismo informó en un comunicado a los medios de comunicación, no llegó a producirse, pese a que ambos se habían emplazado a mantenerlo el mismo día de las sesión. «Mi disponibilidad a escuchar y a ser escuchado por el bien de toda la localidad, no por el mío propio, aunque sea mi persona la que está siendo objeto de esta situación grave», decía en el comunicado del párroco.

Sin embargo, dos horas antes de que el pleno extraordinario se celebrase, el cura informaba a la mandataria de que dadas las circunstancias, en relación a que no se había dado un paso atrás en su reprobación, pese a que en su escrito él había explicado que se trataba de «calumnias e injurias» las acusaciones vertidas contra él, la reunión quedaba aplazada. Encuentro para el que todavía no hay fecha, tal y como ha podido conocer Levante-EMV, a pesar de que el cura obtuvo una respuesta afirmativa de la mandataria a encontrarse y a hablar este mismo día.  

Pese a lo ocurrido, y la conversación mantenida entre ambos antes de que el comunicado del cura llegara a los medios de comunicación y con el sí de la alcaldesa a la reunión, en su escrito este lamenta que «la señora alcaldesa, con la que he mantenido una cordial relación todos estos meses, no haya querido escuchar mi versión de los hechos», una afirmación que Pérez desmiente completamente, ya que con anterioridad a este comunicado, ella afirma que «acepté a hablar con él, sin condicionantes, «pero el que es capaz de mentir sobre esta conversación, también es capaz de mentir sobre sus sermones », aseveraba Pérez, en declaraciones a este diario. Sin embrago, tanto Pérez como el resto de concejales no han querido hacer ningún tipo de valoración a este respecto, ya que el mismo día del pleno acordaron no realizar más declaraciones sobre el tema del párroco, palabra que han cumplido todos y cada uno de ellos.

«Quien es capaz de mentir sobre una conversación también es capaz de mentir sobre sus sermones»

Mientras, el párroco ha seguido realizando sus homilías con total normalidad, sin pedir perdón a la gente que ha insultado o menospreciado, tal y como le solicitaba la corporación municipal de Albalat en ese acuerdo plenario.

 A este respecto, Levante-EMV ha podido saber que solo se ha limitado a perdonar a los que le han calumniado e insultado , tal y como ya recoge el comunicado emitido por él.

Medidas al arzobispado

En cuanto al acuerdo plenario, esta misma semana se tiene previsto que salga del ayuntamiento el documento firmado por todos los concejales que los han suscrito (unanimidad). Uno se enviará al párroco y el otro al propio arzobispado, con la intención de que este «tome las medidas que considere oportunas» con el titular de la parroquia después de lo acontecido , tal y como ya adelantó la alcaldesa a este periódico.