El ayuntamiento remitirá al Gobierno antes de acabar el año su propuesta de Zona de Bajas Emisiones "tranquila"

Boina de contaminación de València

Boina de contaminación de València

València acelera para presentar antes de acabar el año al Ministerio de Transición su propuesta para la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una exigencia de la nueva Ley de Cambio Climático para todos los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes. El Ayuntamiento de València, según ha explicado la alcaldesa, Mª José Catalá, cumplirá la ley y remitirá "antes del 31 de diciembre" al Ministerio de Transición Ecológica "todo el paquete de medidas que se van a poner en marcha". Un paquete de medidas, que ha recalcado la alcaldesa, "no comportará una actitud restrictiva ni impositiva".

El nuevo gobierno del PP y Vox impulsa una Zona de Bajas Emisiones "sui generis" en la que está previsto instalar las 274 cámaras de vigilancia en los accesos y zonas delimitadas pero no habrá multas a los vehículos salvo en ocasiones de alta contaminación. Un escenario que el nuevo concejal de Movilidad, Santiago Ballester, no ve probable dados los, según las mediciones realizadas, bajos niveles de contaminación que se registran en la ciudad. Una afirmación que no solo han cuestionado los grupos de la oposición (Compromís y PSPV) sino también la Universidad Politécnica de València.

Catalá asegura que "se pueden hacer las cosas de muchas maneras" en relación a la implantación de la ZBE. Valencia "va a adaptarse a la normativa pero de una forma más tranquila para las personas".

"Por la proximidad al mar somos una ciudad que registra menores niveles de contaminación atmosférica". "Con buenos medidores de contaminación podemos demostrar que no tenemos los niveles de contaminación que puedan tener otras ciudades que tienen otras condiciones" de ubicación, ha explicado la alcaldesa. "Tenemos que adaptar esa zona de bajas emisiones a nuestra realidad", ha añadido.