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Carmen Climent: “El cambio climático se combate también desde nuestros municipios”

La presidenta del Consorcio Palancia Belcaire destaca que cada vez existe una mayor sensibilidad ambiental, especialmente entre los más jóvenes

Mari Carmen Climent.

Mari Carmen Climent. / Dani Tortajada

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València

Pregunta. El Día Mundial del Reciclaje vuelve a poner el foco en la gestión de residuos. ¿Qué balance hace el Consorcio Palancia Belcaire de la situación actual?

Respuesta. El balance es muy positivo, pero también muy exigente. Hemos demostrado que una gestión pública eficiente, moderna y comprometida puede situarse a la vanguardia ambiental. En 2025 logramos una tasa de valorización del 55,63 %, superando ya los objetivos legales marcados para 2025, y redujimos la eliminación al 31,19 %, muy por debajo del máximo permitido.

Asimismo, en el 2025 se ha incrementado un 12,10 %, la recogida de los residuos urbanos en la red de ecoparques, respecto al 2024.

Son cifras que nos consolidan como una referencia en la Comunitat Valenciana y que reflejan un trabajo constante de mejora, innovación y compromiso colectivo.

P. ¿Cuál es la clave para alcanzar estos resultados?

R. La clave está en entender que los residuos no son basura, sino recursos. Esa visión transforma completamente la manera de gestionar. Hemos apostado por la modernización continua de la planta de Algímia d’Alfara y de la red de ecoparques, incorporando nuevas tecnologías, automatización e incluso sistemas basados en inteligencia artificial para mejorar la recuperación de materiales.

Pero nada de eso tendría sentido sin la implicación de la ciudadanía. La separación correcta en origen sigue siendo el primer paso imprescindible para que todo el sistema funcione eficientemente.

P. ¿Considera que la ciudadanía está cada vez más concienciada?

R. Sí, y eso es una gran noticia. Cada vez existe una mayor sensibilidad ambiental, especialmente entre los más jóvenes. Desde el consorcio no paramos de promover campañas que visitan todos los municipios precisamente para eso, para concienciar a la ciudadanía en la calle, en el tú a tú. Lo vemos claramente también en el programa de visitas a la planta de tratamiento.

Solo en 2025 hemos recibido 1.443 visitantes y, desde 2022, cerca de 9.400 personas han pasado por nuestras instalaciones. La mayoría son escolares, pero también asociaciones, talleres de empleo o colectivos sociales. Hay un interés real por entender qué ocurre con los residuos después de depositarlos en el contenedor.

P. ¿Qué impacto tienen esas visitas?

R. Muchísimo. Ten en cuenta que cuando una persona ve con sus propios ojos el recorrido de los residuos, comprende la importancia de reducir, reutilizar y reciclar mejor. Y sobre todo, cuando ve la cantidad de residuos que llega a la planta, todos los días. Eso impacta.

La educación ambiental no puede quedarse en mensajes abstractos. Tiene que ser cercana y transparente. Queremos que la ciudadanía conozca el enorme esfuerzo técnico y humano que hay detrás de la gestión de residuos y, sobre todo, que entienda que cada pequeño gesto cotidiano tiene consecuencias directas sobre el medio ambiente.

P. El Consorcio habla a menudo de economía circular. ¿Cómo se traduce eso en la práctica?

R. La economía circular significa romper con la idea de usar y tirar. Significa recuperar materiales, alargar la vida útil de los productos y minimizar el vertido. En nuestro caso, eso se traduce en una planta de tratamiento actualizada con las últimas tecnologías para separar las distintas fracciones para su posterior valorización y una red consorciada de ecoparques cada vez más eficiente, en procesos de separación más avanzados y en una clara apuesta por la valorización de residuos.

Año a año conseguimos que se recojan y se valoricen más residuos llegados a través de la red de ecoparques. Eso implica menos rechazo a vertedero y más materiales que vuelven a tener utilidad. Además, con ello se evitan los vertidos incontrolados en la naturaleza.

P. ¿Qué mensaje trasladaría a la ciudadanía en este Día Mundial del Reciclaje?

R. Que reciclar no es una opción estética ni una moda pasajera. Es una necesidad ambiental, económica y social, pero también es una obligación legal. Cada residuo que se separa correctamente supone menos contaminación, menos emisiones y menos presión sobre los recursos naturales. El cambio climático no se combate solo desde las grandes cumbres internacionales; también se combate desde nuestras casas, desde nuestros municipios y desde nuestros hábitos diarios. Y ahí todos tenemos una responsabilidad compartida.

P. ¿Qué retos afronta el Consorcio en los próximos años?

R. El gran reto es seguir avanzando hacia un modelo cada vez más sostenible y eficiente. Queremos continuar incorporando innovación tecnológica, reforzar la educación ambiental y mejorar todavía más los índices de recuperación. Pero también queremos seguir siendo una entidad cercana y transparente, capaz de generar confianza en la ciudadanía. La gestión de residuos es uno de los grandes desafíos del siglo XXI y debemos afrontarlo con responsabilidad, visión de futuro y cooperación entre administraciones y sociedad.

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