Criado en una familia de carniceros de la comarca del Camp del Túria; mi abuelo me enseñó con amor el mundo del toro y lo acabé amando desde que era un niño. Eso fue, a la postre, lo que me llevó la redacción de Levante-EMV, a la que entré como crítico taurino en la Feria de Fallas de 2016 para acabar, finalmente, formando parte de su plantilla.