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Digitalización y humanismo: los dos grandes motores del management en Valencia

La IA se consolida como motor de innovación en el tejido empresarial

La IA se consolida como motor de innovación en el tejido empresarial / ED

Eduardo Enric

La digitalización de las organizaciones fue uno de los temas que acapararon el debate en el encuentro ‘Visión empresarial: estrategia y futuro’, organizado en Valencia en el mes de febrero. En un contexto económico volátil, los líderes de la región están centrando cada vez más su estrategia directiva en el análisis de datos, la integración de sistemas y la adopción óptima de la inteligencia artificial.

La conclusión es que la transformación digital no puede esperar más, pero algunas compañías valencianas siguen sin estar preparadas para el cambio. Identificar las tendencias del mercado y adoptar aquellas herramientas tecnológicas más prometedoras no basta: si la digitalización empresarial no se lleva a cabo con una visión clara, haciendo partícipes a todos los miembros de la organización, es muy probable que esta no arroje los resultados esperados. Y es aquí donde entra en juego el humanismo digital.

Las consecuencias de la transformación digital

La inteligencia artificial ha irrumpido en el mercado con la promesa de cambiarlo para siempre. Esta tecnología no solo optimiza los procesos e impulsa la productividad, liberando a los trabajadores humanos de las tareas más repetitivas, sino que también permite hacer análisis de datos más eficaces, facilita la previsión estratégica y mejora la atención al cliente.

Se trata de la última gran revolución en el ámbito de la gestión, pero no es la única. Tras la pandemia, los espacios digitales se han convertido en la norma, obligando a las organizaciones a invertir en conectividad y red. Muchas se están decantando, además, por migrar sus sistemas a la nube. De este modo, pueden garantizar la disponibilidad continua de sus servicios, potenciar su capacidad de adaptación y apostar por la innovación conjunta.

En resumen, la forma de trabajar ha cambiado radicalmente en apenas unos años. Esto ha obligado a las organizaciones a modificar y adaptar sus estructuras de management y sus políticas de gestión de personas. Los directivos, por su parte, están optando por actualizar sus competencias con cursos de formación ejecutiva, lo que ha disparado la demanda de programas como el Advanced Management Program Valencia

Porque sí, la digitalización empresarial es un motor de competitividad, pero no sirve de nada si no se cultiva un entorno de trabajo adecuado, en el que los empleados puedan prosperar y se sientan satisfechos y valorados.

El papel del humanismo digital en la gestión del cambio

El humanismo digital es el principio que sitúa a las personas en el centro del desarrollo tecnológico, entendiendo que la tecnología debe ser un accesorio para los seres humanos y no al contrario. Este enfoque, que trata de equiparar el progreso técnico con el social, es clave para la gestión del cambio en las empresas.

Los cambios en una organización siempre son complejos, y el equipo de management debe estar preparado para abordarlos. La digitalización empresarial, concretamente, suscita muchas dudas entre la plantilla, que puede sentirse abrumada al tener que modificar notablemente su manera de trabajar. Buena parte de los empleados, además, temen ser reemplazados por las nuevas tecnologías. Ante esta situación, los líderes de la organización han de hacer un trabajo de comunicación notable, ayudando a que los equipos entiendan los beneficios de estos cambios y se involucren activamente en ellos. 

Las múltiples ventajas que ofrece la tecnología, en ocasiones, hacen que las organizaciones se olviden del valor que aportan las personas dentro de su engranaje. Sin embargo, implementar nuevos procesos con el único fin de acelerar la producción y sin tener en cuenta cómo afectarán al personal es la receta perfecta para el fracaso. Así pues, los enfoques en la gestión empresarial están cambiando: el sentimiento humano está dejando de verse como un riesgo que hay que gestionar y ocupa un papel protagonista en las decisiones. De hecho, cada vez es más común que las organizaciones creen mecanismos de participación colectiva para abordar su transformación digital.

Las empresas que adopten una visión humanista en sus planes estratégicos de digitalización estarán mejor posicionadas para surfear la ola tecnológica. La productividad y los beneficios siguen siendo métricas clave, pero otros indicadores como la satisfacción del empleado o la retención del talento están subiendo puestos en la escala de prioridades. ¿Están listas las organizaciones valencianas para adoptar este enfoque?

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